El presidente de Racing, Víctor Blanco, consideró que "no fue tan grave" el episodio que Ricardo Centurión protagonizó, donde pasó dos semáforos en rojo, se negó a hacer el test de alcoholemia e intentó coimear a un inspector de tránsito en la localidad bonaerense de Lanús.

El dirigente contó que habló con el representante del delantero, pero no con el propio involucrado y resaltó que "todos hemos pasado un semáforo en rojo"

"Es una infracción de tránsito. Todo esto ocurre porque es Centurión. Me parece que no fue tan grave. Es una infracción de tránsito. No lo justifico, pero todos hemos pasado un semáforo en rojo. Me llama mucho la atención que haya habido un equipo de alcoholemia un lunes a las 8.10 de la mañana. Creo que sabían que pasaba algo, lo estaban esperando a Ricardo", declaró.

Blanco añadió que "no es agradable para la imagen del club que pase una situación así" y manifestó que "Centurión siempre está un poco más perseguido que otro jugador o persona".