El juez Humberto Otazú aprobó la petición de la justicia estadounidense, que acusa al ex dirigente, de 89 años, de los delitos de soborno y lavado de dinero, entre otros.

El documento de la justicia paraguaya que divulgó el diario Ultima Hora confirma el pedido de extradición de Leoz, aunque aclara que antes de la “Ientrega" deberá someterse a una “junta médica”.

A su vez, la defensa ya adelantó que apelará la medida y el caso podría llegar hasta la Corte Suprema.

La extradición de Leoz fue pedida en mayo de 2015 en medio del escándalo que generó el FIFAGate pero la justicia paraguaya le otorgó la prisión domiciliaria, condición en la que se mantuvo durante los últimos dos años.

La causa se reavivó con la declaración del empresario argentino Alejandro Burzaco, ex CEO de Torneos, en calidad de testigo del juicio en contra de los dirigentes, el paraguayo Juan Angel Napout, el brasileño José María Marín y el peruano Manuel Burga.

Según Burzaco, Leoz, como presidente de la Conmebol “recibió 600.000 dólares por edición de la Copa Libertadores y luego el monto subió a un millón de dólares hacia el fin de los años 2000”.

Leoz fue presidente de la Conmebol entre 1986 y 2013, aunque su carrera se inició en Libertad (el estadio lleva su nombre). También se desempeñó como miembro del Comité Ejecutivo de FIFA entre 1998 y 2013, cuando renunció por “razones de salud”.

El empresario argentino también acusó a Leoz de recibir coimas para votar por Qatar en la elección de la sede del Mundial 2022, que finalmente ganó.

Incluso, Burzaco relató que Grondona y el brasileño Ricardo Teixeira convencieron a Leoz de votar por Qatar en el baño de la sede de la FIFA en Zúrich, Suiza.

Ricardo Preda, abogado de Leoz, se refirió al pedido de extradición antes de la firma del juez y explicó el delicado estado de salud que atraviesa el ex dirigente.

"Tiene 89 años y una salud precaria que con el tiempo se va agravando. Tiene una enfermera a domicilio las 24 horas. Hace cuatro años que ya no viaja en avión”, detalló el abogado. "Estamos convencidos de que el pedido de extradición no puede prosperar, ya que desde un punto de vista jurídico los delitos que se le atribuyen en Estados Unidos no se sancionan en Paraguay”, concluyó.

Al margen del FIFAGate, Leoz también fue denunciado en junio de este año por la nueva dirigencia de Conmebol, que lidera su compatriota Alejandro Domínguez, por “apropiación, lesión de confianza, producción de documentos no auténticos, asociación criminal y lavado de dinero”.

La Corte Suprema paraguaya ya había habilitado el proceso de extradición de Leoz en mayo del año pasado pero finalmente no se concretó y el ex titular de la Conmebol siguió bajo prisión domiciliaria.