J.Fernández Gentile  
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A los 42 años otra vez se reinventó como boxeador. Sí, porque Omar Narváez, el tres veces monarca mosca y supermosa, luego de una larguísima inactividad y cuando muchos presuponían que ya no combatiría más volvió por más gloria y vaya si lo hizo con su gran técnica y su enorme destreza pugilística, que consiguió una nueva chance mundialista, esta vez por el cetro gallo de la Organización Mundial  de Boxeo, al vencer por nocaut técnico al ruso Nicolai Potapov, en una eliminatoria celebrada el sábado en el colmado estadio de Obras Sanitarias. Allí donde el Huracán otra vez volvió a sonar bien fuerte, floreándose como en sus mejores momentos, y ratificando que la calidad boxística la tiene intacta.

Potapov estaba segundo en el clasificador de la OMB, y Narváez, más por lauros que otra cosa, aparecía primero, aunque poco activo. Así se dio esta eliminatoria que mostró al europeo radicado en el Bronx neoyorquino más afilado y veloz en los primeros tres rounds, en los que Narváez, tal su costumbre, se decidió a estudiar al oponente. Pero bastó que el santacruceño ajustara la distancia y ganara el centro del ring para comenzar a sorprender con su zurdazo en cross o voleado a un oponente con mejor talla pero demasiado acomodado al estilo olímpico,

Así, desde la cuarta vuelta Narváez comenzó a acumular ventajas y, advertido de cierto ahogo del ruso, trabajó a los planos bajos, quitándole aire y piernas, hasta ir demoliéndolo. Es verdad, no encontró la  mano noqueadora, pero por tres veces el visitante llegó maltrecho al rincón, con un corte en el párpado, hasta que al finalizar el séptimo round el mismo pugilista cantó el no va mas, y Narváez, así, levantando al público y dando una lección de profesionalismo y boxeo, se quedó con el triunfo y la chance titular a futuro inmediato.

El rival del natural de Trelew será en fecha a determinar próximamente, casi seguro en la convención de la OMB que será en dos semanas, ante el monarca del peso, el sudafricano Zolani Tete, quien reina en forma regular desde abril pasado cuando superó al filipino Arthur Villanueva.

Narváez, quien lució un estado físico excepcional, acumula un registro de 47 triunfos, 25 antes del límite, con 2 derrotas y 2 empates. En cambio Potapov, quien había tenido algunos problemas para encuadrarse como peso gallo, a los 27 años resignó su invicto, ya que el monarca de la división gallo NABO acreditaba hasta el sábado 17 victorias, 8 por la vía rápida.