Último round para una leyenda de Quilmes: Maravilla Martínez se retiró ganando
El ex campeón mundial venció a Nicolás Ryske y bajó el telón de su carrera profesional con otra noche de gloria.
Sergio "Maravilla" Martínez volvió a subirse al ring por lo que aseguró fue su última pelea profesional y se despidió con triunfo, y de esta manera, el ex campeón mundial quilmeño, de 51 años, derrotó por fallo unánime a Nicolás "El Picante" Ryske en la velada Noche de Leyendas, disputada en el microestadio Malvinas Argentinas.
Tras el combate, Maravilla reveló el duro estado físico con el que afrontó la pelea y reconoció que llegó muy condicionado por las lesiones.
"El último mes lo pasé muy mal con la rodilla izquierda que me luxó y no pude volver a colocarla bien. Sufrí mucho. La derecha la tengo rota, pero acá estoy, me quedé con el triunfo", expresó en diálogo con AZZ.
Sobre el desarrollo de la pelea, el ex campeón destacó el trabajo de su rival y valoró el espectáculo brindado ante el público.
"Los dos pudimos mostrar un poquito lo que somos. El Picante con su boxeo de fuerza que no da un paso atrás y yo tratando de evitar esos golpes. Hicimos un combate bonito", sostuvo.
Consultado sobre si efectivamente fue su despedida definitiva del boxeo profesional, el quilmeño dejó la puerta apenas entreabierta, aunque admitió que probablemente haya sido su última presentación oficial.
A su vez, afirmó: "Hoy me duele mucho el cuerpo, pero capaz en un mes deja de dolerme y hay una exhibición... pero acá nos pegamos de verdad. Al boxeo no se juega".
Nacido en Quilmes, Maravilla construyó una carrera histórica que lo llevó a la élite del boxeo mundial. Su consagración llegó en 2010 cuando venció a Kelly Pavlik en Atlantic City y conquistó los títulos mediano del CMB y la OMB, instalándose entre los mejores libra por libra del planeta.
Ese mismo año protagonizó uno de los nocauts más recordados de la historia reciente al derrotar a Paul Williams con un brutal zurdazo que fue elegido Nocaut del Año por la revista The Ring, publicación que también lo distinguió como Boxeador del Año.
Entre sus actuaciones más emblemáticas figura además la victoria frente a Julio César Chávez Jr. en 2012, cuando peleó gran parte del combate con una mano fracturada y aun así dominó durante once rounds.
Con esta victoria, Maravilla Martínez cerró una trayectoria brillante con otra alegría arriba del ring, poniendo punto final -al menos en principio- a una carrera que lo convirtió en leyenda del boxeo argentino y orgullo de Quilmes.




