Se sabía que las dunas de Perú iban a ser muy duras. Y varios ya lo corroboraron en carne propia. Como el cordobés Pablo Pascual que, con su moto KTM, golpeó contra una roca y, por las lesiones que sufrió, abandonó y se convirtió en el primer argentino que quedó afuera del Dakar 2018.

La idea era llegar a Córdoba y hacer un Dakar prolijo. Hoy largaron antes los autos y dejaron muchas huellas y piedras. Entonces, me comí una piedra que no se veía debajo del fesh fesh (es un polvo que se mantiene flotando en el aire), volé y, cuando caí, a la moto se le quebró el manubrio, el pedalín y la pata”, arrancó contando Pascual que, además de las importantes roturas en su moto, también sufrió en lo físico: “Me pegué un fuerte golpe en la espalda, me quebré el dedo y así es imposible seguir. Fue un golpe muy fuerte, me rompí el casco pero me salvé. Al final, no es tan grave y es casi nada en relación a lo que podría haber tenido. El Dakar es así, te sorprende minuto a minuto, día a día. Hoy me pasó a mí, mañana puede pasarle a otro”.

Por la fractura en el pulgar derecho, el piloto deberá pasar por el quirófano, no así con el corte y el golpe en el ojo izquierdo.

Si serás Menzies...
Otro de los golpes impactantes del día lo protagonizó el estadounidense Bryce Menzies, que destrozó el Buggy Mini al no atender la indicación de su navegante y tomar un salto a gran velocidad, por lo que terminó volcando de manera espectacular. “Juzgué mal un lugar. Veníamos demasiado rápido y rodamos varias veces. El armazón del auto, afortunadamente, es extremadamente resistente y sobrevivió el accidente sin consecuencias”, aseveró el piloto de 30 años, que había finalizado 4° en la 1° etapa.