Quilmes reaccionó en el complemento y sumó en San Miguel

Quilmes tenía un difícil partido en Los Polvorines ante el Trueno Verde. El local pegó dos veces con goles de Grance y Kippes, pero el Cervecero lo empató gracias a Herrera y Capano. 

Las dos caras de una misma moneda en el mismo partido. Así se planteó el partido de Quilmes en Los Polvorines. Con un estado ciclotímico, el Cervecero mostró su peor imagen en los primeros 45 minutos, esa que aparece por momentos, y una buena reacción en el complemento para sumar en una cancha difícil.

A priori parecía un encuentro complicado, en un reducto bastante esquivo para Quilmes, donde siempre cuesta sumar. El Trueno es, quizás, el equipo con mayor jerarquía individual, pero que le cuesta hilvanar desde lo colectivo para estar más arriba en la tabla de la zona A. 

El pitazo inicial de Yamil Possi dio vía libre a un San Miguel que entró enchufado, atosigando a un Quilmes que se encontró mareado por la situación, casi que no encontrando soluciones ante los embates del local, que hizo todo para ponerse en ventaja. 

Dentro de las actuaciones flojas, se puede encontrar el rendimiento de un Maxi Padilla al que le costó el partido y se le notó la inactividad. Incluso fue el artífice de una mala salida que derivó en un centro para Mosca, quien intentó definir pero la pelota salió desviada hacia el córner. Desde el cuarto de círculo vino el envío que encontró la cabeza de Peter Martínez Grance para colocar el 1-0, a los 11 del primer tiempo.

Quilmes, lejos de reaccionar, no encontró el juego, el equipo de Rondina fue durante la primera media hora el rey de la imprecisión. Si bien el campo de juego estuvo muy lejos de ser un villar, el Cervecero no fue de lo mejor en la etapa inicial.

San Miguel llegó al segundo por la misma vía. El centro, a partir de un tiro libre, esta vez lo conectó Ariel Kippes, quien venía tomando carrera desde la línea del área grande y fusiló a Glellel con un testazo al ángulo.

Sin embargo la suerte futbolística le hizo un guiño a Quilmes. Porque un minuto después del segundo del local llegó el descuento a través de Emanuel Herrera, quien conectó con su derecha para el 1-2 en el cierre del primer tiempo.

Un segundo tiempo distinto

La reacción se hacía esperar por parte de la visita, el gol sobre el final de la etapa inicial encendió la mecha y dio el envión para que la igualdad llegara. Quilmes se pareció más, en algunos tramos, a su versión de local y aquella que sigue sumando.

Rondina le metió más velocidad en el ataque con el ingreso de Capano, Machado y Roseti. Los tres fueron quienes se encargaron de desnivelar de mitad hacia adelante ante un Trueno Verde que no se replegaba y dejaba espacios en defensa. 

A los 38 se produjo lo que tanto buscaba Quilmes. Un córner ejecutado por Machado encontró la cabeza de Capano, que había tenido alguna más antes de esa acción , para anticipar a Zappa y poner el 2-2 que resultaría definitivo.

Será tiempo de corregir algunas cuestiones y seguir con el envión anímico que resultó haber llegado a la igualdad luego de estar dos goles abajo. Quilmes deberá parecerse más al del complemento que al de la cara inicial si quiere ponerse la pilcha. 

 

Formaciones:

San Miguel: Daniel Zappa; Jorge Juárez, Ariel Kippes, Facundo Cardozo, Peter Grance; Federico Sena, Matías Rojas, Diego Sosa, Claudio Mosca; Agustín Lavezzi, Emanuel Dening

Quilmes: Esteban Glellel; Fernando Torrent, Gabriel Aranda, Maximiliano Padilla, Agustín Bindella; Marcos Enrique, Iván Ramírez, Leandro Allende; Mariano Miño; Emanuel Herrera, Oscar Belinetz

Árbitro: Yamil Possi

Goles: Grance, Kippes (SM); Herrera, Capano (Q)

Estadio: Malvinas Argentinas

 

 

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