Ocho meses pasaron de la desaparición del submarino ARA San Juan, el cual quedó sepultado en el fondo del Mar Argentino con 44 tripulantes abordo. El 15 de noviembre del año pasado, la nave de la Armada Argentina partió desde el puerto de Ushuaia hacia Mar del Plata pero perdió contacto a la altura del golfo San Jorge, frente a las costas de las provincias de Chubut y Santa Cruz.

En la tarde del domingo se realizaron dos movilizaciones en simultáneo. Por una parte, las familias de los tripulantes convocaron a los ciudadanos a la Plaza de Mayo, con el objetivo pedir que sigan buscando al submarino y a sus marinos. "Familiares marcharemos a partir de las 14.30 desde el Congreso a la Plaza, e invitamos a todo el pueblo argentino a que nos acompañen", difundieron los organizadores a través de sus redes sociales. Asimismo, convocaron a una concentración en la Base Naval de Mar del Plata para reforzar su pedido de justicia y que la búsqueda para dar con el paradero de los 44 tripulantes siga.


Marcela Fernández, esposa del suboficial primero Alberto Sánchez del ARA San Juan, sostuvo que una de las razones de la movilización es el pedido de una empresa apropiada que tenga la tecnología adecuada para encontrar al submarino en el menor tiempo posible. "Nos sentimos olvidados, abandonados. Solicitamos que se elija la firma urgente para que la búsqueda se ponga en marcha y encuentren a nuestros 44", remarcó Fernández.

Por su parte, Marcela Moyano, esposa del maquinista Hernán Rodríguez, contó que siguen esperando una respuesta del Ministro de Defensa de la Nación, Oscar Aguad, quien es "responsable de que los tiempos se dilaten".

Otra de las que habló fue Andrea Marellas, esposa del suboficial Ricardo Alfaro Rodríguez: "El pueblo nos apoya, ellos también quieren saber qué pasó con los tripulantes. La gente es muy solidaria, nos apoya en esta lucha y nos acompaña a diario. Sospechamos que están escondiendo algo y no quieren que la verdad salga a la luz".

El tema por el que también marcharon fue el pésimo estado de las naves de la Armada Argentina. "Hoy fuimos nosotros las víctimas, mañana pueden ser otros", agregó Marellas.

Para concluir, así recordaron a los 44 héroes: "Ocho meses sin sus voces, sin sus abrazos, sin una llamada ni una anécdota. Un mar que nos condena al silencio de sus voces. Un Estado que nos condena a ignorarlos en el mayor crimen: el silencio".