Así lo informó el defensor del Pueblo Adjunto General de la provincia de Buenos Aires, Walter Martello, quien impulsa la prohibición de la venta y publicidad de los cigarrillos saborizados en sintonía con las políticas que se vienen instrumentando en distintas parte del mundo.

También cuestionó la proliferación de las publicidades de estos dentro de los comercios, siendo ubicadas estratégicamente cerca de la caja, entre las golosinas y a la altura de los ojos.

"En Brasil, el Supremo Tribunal Federal de ese país confirmó recientemente la vigencia de una resolución que prohíbe la fabricación de cigarrillos saborizados. En tanto, en los países de la Unión Europea la prohibición regirá a partir del año 2020. Está comprobado que este tipo de productos se ha convertido en la principal puerta de entrada al tabaquismo”, explicó Martello.

En el 5º Congreso Latinoamericano y del Caribe Tabaco o Salud, que se realizó el año pasado en Uruguay, se difundió un estudio que demuestra que el 80% de los chicos de 12 años o más que probó un cigarrillo en América latina empezó con saborizantes.

El defensor del Pueblo Adjunto General remarcó que “es necesario un consenso de todas las fuerzas políticas. La prevención del tabaquismo tienen que ser una política de Estado, que debe ir acompañada de una mayor carga tributaria para desincentivar una adicción estrechamente vinculada a enfermedades como el cáncer”.