El sector de la playa en el que una niña de dos años quedó sepultada por el derrumbe de un acantilado en la ciudad de Mar del Plata, será cercado para impedir el acceso de otras personas y resguardar el lugar para poder llevar adelante la la investigación.

El juez Bombini dispuso que el municipio garantice desde las próximas horas el “resguardo suficiente, integral y adecuado” para evitar que vecinos y turistas accedan al sector de la playa Las Delicias, en la zona de Camet , donde ocurrió el accidente.

Fuentes judiciales señalaron que a partir de esta resolución, el fiscal que interviene en la causa, Fernando Berlingeri, deberá definir inmediatamente con la dirección de Defensa Civil o el área municipal correspondiente, algún tipo de vallado que impida el acceso a la playa, tanto desde el barranco como desde la arena.

La medida busca resguardar el lugar en el que el lunes fue aplastada Emma Perazzo, la nena de 2 años y 8 meses que veraneaba en Mar del Plata junto a sus padres, y a su vez evitar que ocurran otros accidentes.

Si bien la intención inicial de la fiscalía era que se clausurara todo el balneario ubicado sobre la avenida Felix Camet a 500 metros la planta de Pretratamientos Cloacales, finalmente el magistrado dispuso que se impidiera el acceso a ese sector puntual de la playa por un plazo inicial de siete días.

En la parte de playa en la que se produjo el derrumbe, los visitantes suelen buscar algo de sombra cerca de los acantilados erosionados por la acción del mar, y los desprendimientos de tierra y rocas son habituales.

El sector de playa que deberá quedar bloqueado es frecuentado diariamente por cerca de 500 personas, según explicó Marcelo González Galdós, uno de los 10 guardavidas que trabajan en el puesto del lugar, que participó en las tareas para rescatar y tratar de reanimar a la nena.

En cuanto a la investigación por “muerte por accidente” que lleva adelante Berlingeri, se realizaba la autopsia para ver si la menor falleció por asfixia o producto de los traumatismos ocasionados por el derrumbe.

Por su parte la concejal Marina Santoro (Unidad Ciudadana) dijo haber presentado el año pasado un proyecto de ordenanza para señalizar los lugares con peligro de derrumbe en playas públicas y privadas, pero denunció que el oficialismo no le prestó atención. Santoro recordó que el 19 de febrero del año pasado una niña de seis años resultó herida, al quedar atrapada debajo de la arena por la caída  de un acantilado en un balneario de Playa Serena. 

El proyecto  trata de que el Poder Ejecutivo arbitre “los medios necesarios para la colocación de ’dispositivos preventivos de señalización’ en todas las playas públicas del Partido de General Pueyrredon que posean paredes de acantilados con peligro de derrumbe”.