Los tarifazos de los servicios públicos también golpea a los clubes de barrio, que no sólo reciben facturas impagables, sino que también sufren la baja de los socios que ya no tienen los recursos para asistir. 

Guido Veneziale tiene 27 años y es Presidente del Club Villa Miraflores del Bajo Flores. En el segmento "Cómo Seguimos", que se emite por  Crónica HD, dentro del programa "Sólo periodismo", todos los jueves a partir de las 18, explicó el momento difícil que está atravesando el club vecinal.

"La situación está muy difícil debido a las tarifas. Lo que decimos es que no nos tuvieron en cuenta al tomar esta medida porque nos estamos haciendo cargo de los pibes en el barrio, somos el principal agente en prevención de adicciones, cumplimos el rol social y deportivo que ninguna otra institución lo está cumpliendo" 

Además indico que "No nos dejan soñar con el club que nosotros queremos, estamos todo el dia corriendo atrás de pagar una boleta, no podemos aumentar las cuotas, cada vez menos pibes las pueden pagar y nosotros cada vez tenemos que pagar mas de tarifas. Es una ecuacion que a nosotros nos está matando.
Hay chicos que vienen a entrenar y se desmayan porque no comieron, en el Bajo Flores hay un brote muy grande de tuberculosis, de sifilis, de enfermedades que tienen que ver con la pobreza"

Guido Veneziale tiene 27 años y es Presidente del Club Villa Miraflores del Bajo Flores

Por otro lado, Romina Lieby, es instructora de zumba en el club y trabaja allí desde hace un año. "Las clases desde abril se redujeron en un 50 por ciento. Antes las mamás cuando venían a las clases tenían a sus chicos en otras clases y ahora lo que pasa es que tienen que elejir una u otra. Me duele que venian teniendo un ritmo de trabajo y que de repente no estén más, eso también da tristeza"

Además, la instructora habla acerca de la importancia que tiene la función del club. "Se me duplicó la factura de gas y de luz, tuve que dejar de hacer cosas en casa. En un club, que cumple una funcion social, no es dejar de hacer cosas. Porque dejar de hacer cosas es dejar de darle una actividad física a los vecinos. En este momento seguimos poniéndole mucha energía"

Romina Lieby, es instructora de zumba en el club y trabaja allí desde hace un año