El represor Miguel Tomás Garbi, quién cumple cinco penas, dos de ellas a prisión perpetua por crímenes de lesa humanidad cometidos antes y durante la última dictadura, recibió el beneficio de la prisión domiciliaria otorgado por el Tribunal Oral Federal de Santiago del Estero, que le dictó la última condena a fines de diciembre último.

Fuentes judiciales indicaron que la resolución en favor de Garbi, similar a la que benefició al represor Musa Azar a principio de año, fue repudiada hoy por la Asociación por la Memoria, la Verdad y la Justicia.

La excarcelación también fue solicitada por el hijo del represor, el abogado defensor Moisés Azar, quién argumentó la edad de Garbi (tiene 79 años) y su estado de salud.

El pedido fue aceptado por los jueces Domingo Batule, Abel Fleming y Carlos Lascano, integrantes del Tribunal que a fines de 2017 lo condenó a 22 años de cárcel por la denominada “Megacausa 3” por delitos de lesa humanidad, junto a otros 11 imputados.

Según la defensa, Garbi, quién se desempeñó como subjefe de la denominada “Gestapo santiagueña” que operó durante la dictadura, padece problemas de salud, aunque en el último juicio en el que le negaron el arresto domiciliario, asistió a la mayoría de las audiencias en el Juzgado Federal de Santiago del Estero.

En los cinco juicios orales, Garbi fue juzgado por “múltiples homicidios, torturas, violaciones, privación ilegítima de la libertad, violación de domicilio y asociación ilícita”.

El ex subjefe de la Dirección de Informaciones Policiales (DIP), cumple condenas a prisión perpetua por el asesinato del estudiante universitario Cecilio Kamenetzky y en la “Megacausa 1”.

En tanto, en la “Megacausa 2” fue condenado a 25 años de cárcel, en la “Megacausa 3” a 22 y en la provincia del Chaco a 10 años, en todos los casos por delitos de lesa humanidad cometidos antes y durante la última dictadura militar.

Antes de ser beneficiado con prisión domiciliaria, en la que será vigilado por efectivos de la Policía Federal Argentina y controlado por un sistema electrónico, Garbi cumplía las cinco condenas en la prisión federal de Colonia Pintos, ubicada a 78 kilómetros al norte de la capital provincial.

Conocida la resolución judicial, la Asociación por la Memoria, la Verdad y la Justicia Familiares d. Ex Detenidos Desaparecidos y Ex Presos Políticos de Santiago del Estero, repudió la decisión del Tribunal Oral Federal.

"No sorprende que el mismo tribunal que apartó a dos genocidas en pleno juicio, Baudano y Andrada, que absolvió a Santiago Olmedo de lo. grave. cargos que pesaban por su responsabilidad como funcionario judicial de la dictadura; y le otorgó prisión domiciliaria al máximo símbolo de la represión en nuestra provincia como fue el caso de Musa Azar, hoy tome la decisión de conceder la domiciliaria a Garbi", cuestionó.

La organización de DDHH sostuvo que el tribunal integrado por Batule, Flemin. y Lascano “d. una vez más clara muestra de la parcialidad en e. juzgamient. d. estos graves crímenes, que consagra la impunidad de los victimarios en desmedro de los derechos de las víctimas que siguen clamando por justicia”.

Fuente: Télam