Un grupo de padres y madres se convocaron el lunes en la Escuela Primaria Número 14 de la localidad bonaerense de Ezpeleta, partido de Quilmes, para pedir que despidan a un profesor de Artística de ese establecimiento, al que acusaron de haber manoseado a por lo menos siete alumnas de entre 12 y 13 años.

Pese a que tanto el docente acusado como las principales autoridades del establecimiento fueron apartados, los padres mostraron su enojo a los gritos e increparon a las profesores presentes en la escuela que intentaron explicar la situación pese a que los familiares de los alumnos, indignados, amenazaban con “prender fuego todo” si el acusado no era despedido. 

Según explicaron fuentes del gobierno bonaerense,  pese a que el profesor se tomó licencia, cuando regrese ya no podrá reincorporase a su cargo porque se le abrió una investigación y se lo "apartó preventivamente", de acuerdo a un protocolo establecido ante este tipo de denuncias. También se separó provisoriamente a la directora y la vicedirectora del colegio, en “forma preventiva”.

"Mientras se pueda saber que pasó, los inspectores están haciendo la investigación para ver la actuación del colegio frente a lo que se denuncia”, explicaron fuentes de la cartera educativa.

La acusación de abuso sexual que pesa sobre el docente fue plasmada en varias denuncias policiales hace tres semanas y ahora autoridades de Educación abrirán la investigación para determinar los hechos. 

Una de las docentes de la escuela remarcó frente a los padres que “se desplazó al profesor como corresponde por procedimiento distrital y se hizo la denuncia" y les explicó que para los alumnos “frente a esta situación existe el equipo de contención familiar que trabaja todos los días en la escuela".

Fuente: Télam