Por Franco Solleiro
@fransolleiro

Hasta que se encuentre la vacuna contra el coronavirus, la mejor manera de enfrentar a la pandemia, que ya contagió a más de 2 millones de personas en todo el mundo y mató a más de 140 mil, es el aislamiento social y el distanciamiento ,entre las personas. Pero esta medida sanitaria descolocó a más de 20 trabajadores informales que se ganaban el peso por las calles del AMBA.

El alto nivel de informalidad hace mucho más difícil encarar esta crisis. La cuarentena desaceleró la actividad económica en todo el país y los trabajadores informales también fueron perjudicados ya que no tienen sus ingresos garantizados. Entre ellos: vendedores ambulantes, artistas callejeros, artesanos, cartoneros y trapitos no tienen ingresos por no poder salir a realizar sus tareas en las calles vacías.

(Carlos Ventura/Crónica)

En diálogo con cronica.com.ar, el secretario general de Trabajadores Libres, Omar Guaraz, remarcó que la situación "es muy compleja" y advirtió que “se está haciendo muy difícil llevar el plato de comida a la mesa”. Entre la ciudad de Buenos Aires y el primer cordón bonaerense trabajaron hasta el inicio de la cuarentena cerca de 12 mil vendedores ambulantes. No sòlo en puestos ubicados en las veredas, sino también los que se suben a los transportes públicos para la venta de productos

Y señaló:“Los trabajadores ambulantes salieron a trabajar por última vez hace 30 días. Ese escaso dinero se ha acabado. No hay comida, hay una necesidad urgente de alimento”

“Es una situación angustiante y enloquecedora. Yo no quiero salir a la calle a infectarme y morirme porque tengo una familia que cuidar”, expresó Silvia Groesman, vendedora del barrio porteño de Caballito.

Romper la cuarentena

Asfixiados por la falta de ingresos, algunos trabajadores, a pesar de ser conscientes del peligro que significa la pandemia, están saliendo tímidamente a trabajar a las calles vacías para sobrevivir.

“Posiblemente se profundice. En los barrios populares se van armando puestitos para poder vender y en algunas ocasiones víctimas de la represión policial que se los acusa de violar la cuarentena, lo cual agrava más la situación. Lamentablemente, la necesidad va a llevar a los sectores a que se vuelva de a poco a la calle”, señaló Guaraz.

Y agregó: “Esta situación va a generar más violencia contra nuestro sector porque las fuerzas policiales que están aplicando la ley de la cuarentena posiblemente lo que van a hacer es no dejarlos trabajar, detenerlos, posiblemente hacerles una causa federal y agravando más la situación”.

Ingreso familiar de emergencia

El titular de Vendedores Libres destacó la implementación del Ingreso Familiar de Emergencia (IFE) de $10.000 en el marco de la emergencia por el COVID-19, pero advirtió que un sector de los vendedores quedaron excluidos por errores administrativos o, en el caso de los inmigrantes, por no tener dos años de residencia en el país.

 

“Estaba esperanzada con esta ayuda que estábamos esperando,pero descubrimos al anotarnos pero fuimos anulados.Esperamos que esta ayuda llegue. La necesitamos urgente”, apuntó Groesman, vendedora ambulante de Caballito.

“Además - añadió-, una parte de los vendedores no lo va a poder cobrar y eso nos lleva a una situación muy complicada. Los días pasan y la gente está sufriendo necesidades extremas por no tener dinero. Esperamos que se reconsidere i y se puedan ncorporar a los que quedaron afuera”, apuntó.

Cartoneros en emergencia

Los cartoneros también están atravesando una situación muy difícil. Cumplen un rol muy importante en la separación de los residuos y el cuidado del medio ambiente, pero por la pandemia se ven obligados a quedarse en sus casas. Sólo en la Ciudad de Buenos Aires unos 4500 trabajadores recorrían las calles porteñas en busca de algún cartón para poder vender. Ellos, se encuentra registrados en las 12 cooperativas de trabajadores del cartón

 

El caso de Ana María Cabanillas y su esposo, recicladores urbanos que viven en el barrio Villa Corina, en el noreste de la ciudad de Córdoba, refleja un poco por lo que están pasando. Desde que se decretó la cuarentena, no pueden salir de su casa, por lo que su fuente de ingresos se redujo considerablemente. La mujer padece de asma, lo que empeora las cosas y la coloca en una posición de riesgo.

Una vez que el poco dinero y la comida que poseían comenzó a escasear, Ana María decidió pedir ayuda. Colocó un cartel en la reja de su domicilio que reza: "Ayúdenme, tengo hambre, por favor".

Los vecinos se percataron del aviso y de inmediato formaron una red solidaria para que la pareja pueda cubrir sus necesidades de alimentación, pero no todos los casos tienen un final feliz como en este.

La situación de los trapitos

La ausencia de autos por la ciudad, el cierre de estadios y salas de entretenimiento como cines o recitales ocasionó una disminución del tránsito. Si pudieran salir a trabajar a pesar del aislamiento, los trapitos casi no encontrarían vehículos en las calles

Un grupo de trapitos de Mar del Plata, por ejemplo buscan un lugar dónde atravesar la cuarentena obligatoria. Solicitaron comida, elementos para higienizarse y asistencia médica. Sólo en enero de este año y antes del anuncio de la pandemia, cerca de 500 trapitos trabajaban en la ciudad.

(Gentileza El Marplatense)

"Hace cuatro días que estamos y no nos traen comida ni elementos de higiene. Encima necesitamos un médico porque hay un hombre que está mal de la pierna, una señora que le duele el pecho y a mí también", comentó uno de los manifestantes en diálogo con El Marplatense.

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