De seguro, hasta este lunes muchos no sabían de qué se trataba ese extraño ritual conocido como el "último primer día", tema que se viralizó en la redes y movilizó a gran cantidad de estudiantes. La consigna agrupa a los alumnos del último año del secundario y consiste en pasar la noche en vela para llegar a la escuela el último primer día de clase sin dormir.

Entre bailes, murgas y pirotecnia los adolescentes festejan el final de una etapa pero, lo que más alarma a los padres es el consumo de alcohol durante esa alegre vigilia.

El año pasado se viralizó un video donde se veía a la rectora de la escuela secundaria Media Nº 3, de Misiones, Susana Marcollini, pedirle a los alumnos de quinto año que no entren a la escuela en mal estado.

Precisamente se asegura que la movida comenzó en el interior de nuestro país y rápidamente fue adoptada por estudiantes de la ciudad y el conurbano bonaerense.

Durante la mañana de este lunes, el caos de tránsito en la zona de Juramento y Libertador, barrio porteño de Belgrano, se sintió desde temprano ante el corte de calle de un grupo de estudiantes de 5° año de los colegios San Román y Santa Ana, que celebraban el comienzo de clases con esa nueva tradición.

No fueron los únicos alumnos que se manifestaron. En los alrededores de Parque Las Heras, en Palermo, los estudiantes del Lenguas Vivas se reunieron en la puerta del establecimiento con bombos, bengalas y espumas para festejar y luego ingresar a tomar clases.

En tanto, la insólita celebración se dio también en algunos barrios porteños como en Floresta, cuando jóvenes de una escuela técnica ubicada en Nogoyá y Lope de Vega pasaron la noche en una plaza cercana. Cómo en todos los casos el tema y la preocupación pasó siempre por el consumo de alcohol.

En tanto, autoridades policiales de la División Prevención y Protección contra el Alcoholismo de Santiago del Estero realizaron un allanamiento en una vivienda donde se realizaba este tipo de fiesta.

Cerca de las 2, los efectivos policiales arribaron a una casa de fin de semana ubicada en la ciudad de San Pedro, en donde exigieron la presencia del encargado de la propiedad, siendo un jovencito de 19 años, quien declaró que el lugar había sido alquilado por estudiantes de colegios secundarios para efectuar una fiesta.

Tras el secuestro de varias botellas de fernet, whisky y vino, personal policial dio por finalizada la celebración y dio aviso a los padres de los menores que se encontraban en la reunión.