Hace una semana, un arsenal de armas y municiones, que eran propiedad de ISIS, fueron encontradas por las tropas sirias en Mayadin (centro logístico de los terroristas) y, según informaron, con procedencia israelí, de la OTAN y Argentina. 

Entre las armas, destacan más de 20 drones, dos MANPAD, sistemas de defensa antiaérea portátiles y cañones de artillería de hasta 155 mm con alcance de 40km.

"Hemos encontrado un gran arsenal con armas avanzadas estadounidenses, británicas y belgas", dijo general sirio Hasan Suhel, quien además prometió investigar cómo ese armamento internacional, que incluía las "cargas huecas 1.4 S" fabricadas por una empresa privada de nuestro país, y que en 2010 fueron certificadas y autorizadas para "transporte" por el ex RENAR (Registro Nacional de Armas) terminó en manos de los terroristas que siembra miedo y espanto, por ejemplo, en las principales capitales europeas a través de los denominados "lobos solitarios".

Uno de los containers encontrados. Repleto de explosivos.

A pesar de la sorpresa, las cajas halladas de procedencia argentina no contienen en su interior armas ni municiones, sino que se trataría de un explosivo de carga hueca que se utiliza en la industria petrolera para el punzado de pozos a través de tuberías. Además la operación comercial se habría realizado dentro de los marcos de la ley.

Por su parte, el ministro de Defensa, Oscar Aguad aclaró que la venta de estos productos realizada a Siria fue "legal, de Estado a Estado" y que "no hay ninguna constancia" de que ese armamento hayan llegado a manos del Estado Islámico. En tanto, recordó que la venta la hizo el Ministerio de Defensa en 2010.

"Tengo una investigación preliminar. Fue una venta que se hizo triangulada a Siria. En principio es eso, no hemos visto las armas. Fue una venta hecha legalmente y después no se sabe qué pasó con esas armas", dijo en un primer momento al medio Cadena 3.

Según un “informe preliminar reservado”, originado en el área de terrorismo del Ministerio de Seguridad de la Nación, que está investigando, cientos de cajas encontradas en la ciudad siria de Mayadin contendrían “cargas huecas de 4 pulgadas tipo TCP HDX que son utilizadas por la industria petrolera para el punzado de pozos a través de tuberías”.

Sin embargo, y a pesar de ese uso industrial con el cual habrían llegado a Siria en 2010, también se las pueden acondicionar para redirigir y concentrar la fuerza de la explosión del proyectil, con el fin de perforar el blindaje de los tanques enemigos ya que “debido a la forma en que está dispuesta la carga explosiva, gran parte de la fuerza de la explosión es proyectada hacia delante.

Por último, según hizo referencia el citado medio, Aguad explicó que las etiquetas de las cajas no solo revelan que en su interior hay “explosivos de carga hueca TCP”, sino también que estos se corresponden al código “1.4S”, que en la nomenclatura de la ONU implica “cargamento de materiales peligrosos”.