"Cuando veo la reacción de los niños me hace pensar que ese es el camino que tengo que seguir", dice sin dudar Gustavo Loiacono en diálogo con Crónica HD. Es que, tras una fuerte crisis que lo hizo perder todos sus bienes materiales, este superhéroe de carne y hueso, inició un proyecto solidario con el único objetivo de robarle una sonrisa a los más pequeños. 

Bajo su traje de Iron Man, Gustavo Loiacono recorre hospitales para compartir tiempo con los niños que allí están internados, además de hacer prótesis para luego entregarselas a quienes las necesitan. "El nene queda petrificado de emoción, pero lo que más me impacta es la emoción de la familia", cuenta respecto a las sensaciones que genera en sus visitas sorpresivas. "Empecé a dar lo que me faltaba, no lo que me sobraba", dice este hombre que transformó su dolor, en felicidad para los demás. Y concluye: "Cuando uno da generosamente, todo vuelve".