Por Matías Resano 
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"Te tendría que haber matado antes”, fue la amenaza que recibió una joven por parte de su tío, pero que no es suficiente para las autoridades judiciales, que desestimaron su denuncia debido a que su probabilidad de riesgo es “leve”, en comparación con otros. Por lo tanto, a fin de mantenerse lejos de su agresor, quien ya la sometió a golpes cuando era menor, ella abandonó su vivienda e incluso duerme en hospitales.

Al Juzgado de Familia N° 1 de San Isidro acudió Jazmín Sorgetti, el 30 de diciembre pasado, horas después de que su tío, Rubén Sorgetti, le dejara en claro: “Me equivoqué en no matarte antes”. Semejante advertencia tuvo lugar en el marco de “una discusión entre mamá y él”. “Entonces yo quise separarlos y fue en ese momento que me dice eso”, señaló la joven, de 20 años.

La frase demencial del hombre remite a una agresión que ocurrió en 2015, cuando en aquella ocasión otra pelea entre su madre y el hermano de esta culminó con Jazmín en el piso tras un empujón. “Se me tiró encima, me agarró de los pelos y estrelló mi cabeza varias veces contra el piso. Estuve internada y salvé mi vida de milagro”, recordó.

No obstante, el acusado no fue detenido y por ese antecedente, la mujer amenazada decidió abandonar su casa, situada detrás del domicilio de su tío. Su mamá, hipoacúsica, y su hermano, de 8 años, encontraron refugio en la casa de su abuela, en tanto ella deambula por las casas de sus amigas y en la noche del jueves durmió en el Hospital de Beccar.

Se me tiró encima, me agarró de los pelos y estrelló mi cabeza varias veces contra el piso. Estuve internada y salvé mi vida de milagro” recordó Jazmín. 

Nadie hace nada
Un drama del cual no tomaron cuenta los responsables del Juzgado de Familia N° 1, ni tampoco de la Fiscalía de Violencia de Género de San Isidro. Al respecto, la propia víctima detalló: “Me enteré que la fiscalía archivó mi causa sin saber por qué. Me habían dicho que mi denuncia era muy leve y que tuviera paciencia. Lo que entiendo es que me tiene que matar para que me tomen en serio”. A su vez, agregó que “el juzgado tenía una exclusión archivada del 14 de enero”.

“Apenas tomé conocimiento de ello, la presenté en la seccional policial. La policía me dice que van todos los días y no lo encuentran en el domicilio, para mí se esconde. En tanto en la comisaría 3ª de Boulogne tardaron en notificarle la restricción perimetral durante 30 días, sin tener en cuenta que está persona sigue en la zona y me puede cruzar en cualquier momento”, continuo la víctima.

En ese contexto, Jazmín reconoció: “Vivo con el pánico de que él me esté esperando o buscando”. Por eso, exige que las autoridades judiciales reabran la causa y al menos le garanticen protección y una vivienda, haciendo efectiva la exclusión del hogar y la restricción perimetral que tanto ruega.