Además de una excelente herramienta para la expresión artística, la fotografía es un vehículo fundamental para la inclusión social. Sobre esta premisa se creó "Yo también", una ONG destinada a la formación laboral de personas con discapacidad intelectual a través de diversos talleres relacionados con el arte.

En tiempos de avances para la sociedad, la ONG descubrió el potencial que tiene la cámara como herramienta para que los jóvenes con discapacidad puedan expresarse, darse a conocer o compartir cuáles son sus miradas. Es decir, hacerse visibles a través de la fotografía, lo que alcanza a una cultura más inclusiva.

"Como el arte no sólo es expresión, sino también es un trabajo, iniciamos el camino de la inclusión laboral de estos fotógrafos con discapacidad formados en nuestros talleres", expresó a Crónica Melina Martínez, una de las fundadoras de la asociación civil. "A su vez, realizamos muestras, exposiciones y proyecciones audiovisuales, con el objetivo de compartir con otras personas las producciones que se realizan en la organización, de manera de contribuir en el intercambio cultural, y favorecer la participación activa de los jóvenes con discapacidad dentro de la cultura", continuó.

Por otro lado, Martínez hizo un análisis sobre la situación actual: "Por suerte la cosa va avanzando y se van multiplicando personas, naciendo y creciendo organizaciones que desarrollan propuestas inclusivas, como por ejemplo vacaciones entre amigos, vida independiente, propuestas laborales, emprendimientos, entre otras. Es materia pendiente, tanto del Estado en cuanto a políticas públicas reales que faciliten la inclusión, como en cuanto a la apertura de empresas y comercios en la predisposición en contratar PCD".

La organización está compuesta por un equipo interdisciplinario de jóvenes; fotógrafos, diseñadores audiovisuales, productores de TV, terapistas ocupacionales, psicólogos, psicopedagogos y maestros. "Basamos nuestro espacio de formación en la educación popular, en el aprendizaje significativo, colaborativo y cooperativo. Utilizamos una metodología lúdico-pedagógica, ¿qué mejor forma de aprender que jugando? consideramos que todos podemos aprender de todos, creemos en la educación desde un formato horizontal", explicó la cofundadora de la organización, quien dejó un mensaje par la sociedad.

"Las personas con discapacidad son personas. Y como tales, debieran de poder gozar de todos sus derechos, como cualquier otro ciudadano. Eso implica el derecho a la educación, en cualquier formato. Por ejemplo asistir a un taller de formación artística de cualquier centro cultural, y sin embargo pocos o ninguno tienen personal y propuestas preparadas".