Imagine Dragons desató la euforia en Argentina con su "Loom World Tour"
La banda estadounidense regresó al país con un show arrollador en el Hipódromo de San Isidro, donde repasó sus grandes éxitos y presentó nuevas canciones ante una multitud en comunión total.
Imagine Dragons volvió a la Argentina y lo hizo con todo. En el marco de su Loom World Tour, la banda liderada por Dan Reynolds ofreció un espectáculo cargado de energía, emoción y despliegue visual en un Hipódromo de San Isidro colmado de fans, reafirmando su estatus como uno de los grupos más convocantes del pop rock mundial.
A las 21:00 en punto, el público estalló cuando sonaron los primeros acordes de “Fire in These Hills”, tema incluido en su más reciente álbum Loom (2024). Desde ese instante, la conexión entre la banda y los fans fue total. Sin pausas, llegaron himnos como “Thunder” y “Bones”, dos de sus mayores éxitos globales que superan los 4.500 millones de reproducciones en Spotify, generando una marea de saltos, coros y luces que hicieron vibrar el predio.
El bloque inicial combinó potencia y puesta en escena: “Take Me to the Beach” y un remix de “Shots” sumaron pelotas inflables, humo y visuales hipnóticas que completaron la experiencia sin robarle protagonismo a la música. Con “Whatever It Takes”, Imagine Dragons selló el primer tramo del concierto con una entrega arrolladora y una comunión absoluta con su público.
Entre agradecimientos y gestos de cariño, Dan Reynolds ondeó la bandera argentina y dijo emocionado: “Los amo, amigos”. Fue entonces cuando el show tomó un tono más íntimo: “Next to You” y “I Bet My Life” protagonizaron un momento de calma y cercanía, con el cantante bajando del escenario para cantar entre los fans, mientras miles de luces de celulares creaban una atmósfera mágica.
La segunda mitad del recital reafirmó la magnitud del repertorio de Imagine Dragons. “Bad Liar”, “On Top of the World” y “Radioactive” —uno de los picos más altos de la noche— desataron la euforia general, seguidas por “Demons”, con Reynolds al piano, y “Natural”, que sumó intensidad emocional. “Walking the Wire” y “Sharks” mantuvieron el ritmo antes del gran final.
La recta final del show fue una celebración total con “Enemy”, “Eyes Closed” y “Birds”, antes del estallido definitivo: “Believer”. El cierre fue épico, con confeti en el aire, saltos, abrazos y un público completamente rendido.
Imagine Dragons dejó claro que su conexión con el público argentino sigue intacta. Un regreso cargado de emoción, potencia y agradecimiento que quedará en la memoria de todos los presentes.




