El tiempo se acorta en forma alarmante para Verónica Benítez, quien padece de esclerosis múltiple y requiere con urgencia una prótesis, que el programa de salud del estado, Profe, no le provee desde hace muchos años, sin argumentos válidos ni compromiso alguno. Un insumo médico que necesita la joven, oriunda de la localidad bonaerense de Lanús, para someterse a una intervención quirúrgica, por una desviación de la columna, antes de fin de año, en afán de evitar daños de órganos vitales, como lo manifestaron los propios médicos que la asisten.

Una esclerosis múltiple le diagnosticaron a Verónica Benítez, de 18 años, hace cuatro años al manifestar ciertos malestares que por estos días se cristalizan en una inclinación hacia adelante de su postura, producto del daño que causa la afección en la columna vertebral. A partir de entonces, Graciela llevó adelante un tedioso camino burocrático marcado por las solicitudes y las autorizaciones de una prótesis que nunca llegó, hasta incluso envió un pedido de una silla de ruedas especial, para mejorar la posición de su hija cuando está sentada, pero tampoco surtió efecto.

No obstante, bajo ese afán incansable, la madre de Verónica creyó que llegaría al final de su recorrido con éxito, cuando los responsables del área de prótesis de Profe "me prometieron que la conseguirían en breve". Sin embargo, luego de semejante promesa, comenzaron a sucederse las excusas, principalmente las respuestas siempre rondaban en que "no la tienen. Pero no sólo que no me dicen nada así, sino que me han tratado mal, con una actitud soberbia de que ellos saben todo y ya estoy cansada de andar pidiendo algo que le corresponde a Verónica".

La insistencia de Graciela radica en el plazo fijado por los médicos del Hospital Pedro Elizalde, donde realiza el tratamiento su hija, estipulado hasta diciembre para someterla a una cirugía. Al respecto, la mujer remarcó que "la operación tiene que hacerse lo antes posible porque la columna está desviada cada vez más y eso puede ocasionar que se rompa el bazo, poniendo en riesgo la vida de mi hija".

Mientras tanto, desde el programa federal le han informado en los últimos días que "en 40 o 50 días podrían conseguirnos la prótesis, pero es mucho tiempo. La salud de Verónica no puede esperar".