Mayo llega con nuevos aumentos: esta vez le toca al turno al agua, que a partir del miércoles subirá 26 por ciento. Esto se suma a otros incrementos que ya se produjeron en los primeros meses del año como los de transporte y luz, entre otros.

Se trata del aumento que propuso la compañía estatal durante la audiencia pública del pasada 15 marzo, en la que precisó que la quita del subsidio a lo largo del año llegará al 30 por ciento de los usuarios residenciales, por lo se terminará encareciendo la tarifa en hasta 68 por ciento a lo largo del 2018.

Según la empresa estatal AySA, que brinda el servicio en la zona metropolitana, la tarifa promedio de un usuario residencial será de 208 pesos por mes y por servicio, mientras que la mínima va a ser de 130 pesos.

Además. propuso aplicar gradualmente el ajuste en la tarifa, que según una disposición de 2017, debería concretarse de una sola vez desde mayo.
 

Este incremento afectará a uno 3,5 millones de usuarios, quienes pagarán el 26 por ciento más por el servicio, mientras que de ese número, 1,1 millón de la categoría residencial recibirá una suba mayor, puesto que estará afectado por la quita de 6,25 por ciento de subsidios en cada bimestre.

También, según números de la propia empresa, este recorte de subsidios representarían unos 200 millones de pesos, es decir el 1,25 por ciento de la recaudación de la empresa.