Heridas cortantes, mutilaciones y los cuerpos hinchados fueron el común denominador que presentaban los terneros hallados en un campo de la localidad sanluiseña de San Pablo, y del cual hasta el momento se desconoce las causales del hecho. Fueron dos episodios en particular.

El primero ocurrió el Viernes Santo cuando una vaca apareció sin un ojo, y parte del ano. El segundo sucedió el pasado lunes por la noche pero con la diferencia que fueron dos machos que le faltaban parte de una oreja y tenían perforaciones de dos centímetros atrás de la paleta.

Luciano La Morgia, uno de los dueños de la propiedad dijo que la situación que viven es algo “rarísimo” y que todavía “no logra entender” el origen de lo sucedido. La Morgia, preso de la intriga, consultó con el presidente del Centro de Ganaderos de Tilisarao. Según le explicó dijo que “nunca vio casos similares y no logra comprender qué pasó”.