El fin de semana YPF aumentó sus combustibles 1% y ayer lo siguió Shell que ajustó hasta 5,6% sus pizarras.

En paralelo, el secretario de la Cámara de Empresarios de Combustible, Raúl Castellanos, adelantó que los precios de las naftas y el gasoil volverán a aumentar a principios de septiembre.

Es por la apreciación del dólar y por una suba de impuestos que entrará en vigencia ese mes.

"Estamos ante una sucesión de aumentos relativamente grandes. Ya hubo alzas de precios nueve veces en lo que va del año, con lo que estamos marcando un récord. La última fue este domingo de, 0,8% las naftas y 0,9% el gasoil", dijo Castellanos en diálogo con La Red.

Desde el último domingo, entonces, el precio de la nafta Súper por litro en la ciudad de Buenos Aires pasó a valer $29,60, cuando hasta ahora estaba $29,37. Además, el litro de Infinia sale $35,65; el combustible Diésel 500, $25,94; y la Infinia Diésel, $31,19.

Shell ajustó 5,6%

Tras el aumento del precio de las naftas de YPF propietaria del 55% del mercado, Shell incrementó desde las cero horas del lunes hasta un 5,6% el precio de sus naftas. Se espera que Axion y otras empresas se sumen a la lista.

Los cambios se deben a que el gobierno nacional autorizó un incremento en el precio de venta de los biocombustibles y con ellos se cortan las naftas y el gasoil al 10%.

Desde ayer, el litro de nafta Formula Shell Súper en la ciudad y el gran Buenos Aires pasó a costar $30,28 (4,5% de aumento), su nafta Shell V-Power a $36,95 (5,6% de incremento), mientras que la Shell V-Power Diesel costará $32,73 (5,6% de incremento) y la Shell Formula Diesel, a $27,26 (aumento de 5.6%). En el resto del país, la premium supera la barrera de los $40.

En este marco, las petroleras ya tienen decido otro incremento de precios para el 1 o 2 de septiembre próximo.

Suba de impuestos

En el noveno mes del año, aumentará el valor de los impuestos que gravan a naftas y gasoil en alrededor de un 9%, lo que significará 60 centavos más por litro de nafta y 40 centavos más por litro de gasoil.

El incremento impositivo impulsará aún más el precio final de los combustibles y colaborará con generar mayor presión a la inflación, que en julio arrojó un 3,1% y un acumulado para los primeros siete meses del año de casi 20% (19,6%), según el Indec.

Para cumplir el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional que estima una suba de precios anual de 32%, los cinco meses del año por medir no deberían superar el 2%.

El empresario estimó que un mercado totalmente liberado, en algún momento debería alcanzarse un "precio de equilibrio" para los combustibles que permita a las petroleras bajar los valores de expendio cuando desciende el barril de crudo.