La familia de Maldonado lo busca hace 79 días. 

Por Luciango Bugner 
Enviado espcial a Esquel

@lucianobugner 

Desde que Prefectura Naval informó el hallazgo en el río Chubut, pasaron más de 33 horas de puro hermetismo respecto de si se trata o no del cuerpo de Santiago Maldonado, visto por última vez el 1 de agosto. Cerca de las 21 del miércoles, la familia brindó una conferencia de prensa en la que informó que “hasta no estar 100% seguros, no vamos a confirmar si es Santiago”.

Si bien “algunos elementos personales”, como la vestimenta y el documento de identidad de Santiago en un bolsillo, indicarían que se trata del joven artesano, la familia dejó en claro que esperará la comprobación médica y técnica del caso. Sergio Maldonado, su hermano, llegó a la conferencia de prensa que tuvo lugar en la Universidad de la Patagonia de la sede de Esquel, acompañado por su esposa, Andrea Antico, y la abogada defensora, Verónica Heredia.

En un clima de absoluto silencio, tomó la palabra e indicó: “Vamos a esperar hasta que se coteje el ADN y se haga la autopsia”. Al ser consultado sobre si el cuerpo había sido “plantado” en el lugar donde apareció (300 metros de donde se produjo la represión de Gendarmería), Sergio respondió: “Yo no puedo asegurarlo, pero creo que sí”.

También brindó declaraciones el perito Alejandro Incháurregui, que participó del operativo para sacar el cuerpo del agua. “La presencia de efectos personales en la ropa de ese cuerpo - explicó-, entre ellos el DNI, no implica una identificación positiva de ese cuerpo. No hay una identificación alguna. El cuerpo será peritado en los próximos días en Buenos Aires”, enfatizó Incháurregui.

Y remarcó: “El cuerpo no se peritó todavía. En las próximas horas será trasladado a la ciudad de Buenos Aires con ese efecto”. Al respecto, añadió que la morgue judicial de Esquel no tiene el equipamiento necesario para realizar algunos estudios.

La investigación

A su turno, la abogada Heredia sostuvo que “no tenemos ninguna explicación de por qué los otros rastrillajes (el del hallazgo fue el cuarto en el lugar) dieron negativo. Ninguna explicación física ni jurídica”. “No está confirmada la identidad del cuerpo. No hablamos de muerte. Estamos hablando de una desaparición forzada con la participación de fuerzas del Estado como la Gendarmeria”, subrayó.

Por último, Sergio relató sobre el día del hallazgo: “Fue muy duro estar siete, ocho horas al lado de un cuerpo. Tuvimos que convivir con eso sin saber en qué condiciones estaba. Hay que ponerse un poco más del lado humano, con todo el dolor de estos 78 días que llevamos”, pidió a la sociedad y a los medios de comunicación en particular.

Al calvario que atraviesa la familia, Sergio lamentó tener que “encima sumarle más carga, presión, de decir sí es o no Santiago”. "Tenemos que ser cuidadosos, no lo puedo decir porque no lo pude identificar”, concluyó.

"No confiamos en nadie" 

Desde la aparición del cuerpo en el río Chubut, distintas voces sospecharon de la posibilidad de un cuerpo “plantado” en ese lugar. La abogada de la familia, Verónica Heredia, evitó decirlo abiertamente, pero dejó bien claro que “no hay ninguna explicación para la aparición en ese lugar y en ese momento”.

La jurista destacó que “fue el cuarto rastrillaje que se realizó en el mismo lugar”, y descartó las posibilidades de la aparición por algún cambio en las corrientes del río. “No confiamos en nadie. Por eso queremos tener la más absoluta de las certezas. Nos mintieron desde el primer día”, agregó respecto del vínculo con el gobierno nacional.

Sergio Maldonado agregó otra frase lapidaria: “Mi sensación es que sí, que fue plantado, aunque todavía no tengo la certeza y por eso no quiero decir nada”. Tampoco le pareció significativo que este rastrillaje haya sido efectuado con perros especializados en detectar rastros bajo el agua. Mabel Sánchez, miembro de la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos de Esquel, quien estuvo en el lugar donde encontraron el cadáver, contó que “es una escenografía absoluta. El cuerpo estaba flotando a la altura de la vigilancia de la comunidad”, agregó.

Desde Buenos Aires, la presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto, se sumó a las sospechas: “Si habían rastrillado ahí varias veces y no estaba, y aparece ahora, lógicamente lo plantaron”, sostuvo en declaraciones a radio El Mundo. La dirigente recordó la fallida reunión en la que la ministra de Seguridad Patricia Bullrich y otros funcionarios les pidieron “trabajar en conjunto” y seguir su misma línea informativa, algo que fue rechazado.