Por Nadia Burgues
@BurguesNadia

Hay momentos de la vida que son dignos de festejar y el "cumple de 15" de la nena merece tirar la casa por la ventana. Los padres suelen hacer sacrificios para poder hacer "la gran fiesta" y cumplir el sueño de su hija, momento por el que tanto esperó. Pero la actual crisis económica por la que atraviesa el país llevó tanto a los homenajeados como a los dueños de empresas de servicios a optar por alternativas más económicas que, sin embargo, buscan no perder el brillo imaginado previamente ni romper con la ilusión.

Los organizadores de eventos y los padres que ya están metidos armando el festejo coincidieron, consultados por Crónica, que la ambientación, el cotillón y los shows especiales son los primeros ítems en los que comienzan a hacer el recorte.

Myriam Vola es mamá de Delfina, quien el mes que viene cumple 15 años y desde diciembre de 2017 que están organizando la gran celebración pactada para el viernes 12 de octubre en Burzaco. "Pasé por algo parecido con mi hija mayor, por lo que siento que tengo experiencia. En ese momento lo que hice fue reducir gastos en el cotillón y seguramente ahora haga lo mismo si me veo muy apretada", comentó. Esta madre, que no quiere fallarle a su princesa, está haciendo todos los esfuerzos posibles para que todo sea como lo planearon, pero es consciente que la inflación la tiene a mal traer, ya que todos los costos se han incrementado un 40% desde la disparada del dólar.

"Hay muchas cosas extras que te ofrece el salón que no las hago, decidí no contratarlas porque no llegamos. Por ejemplo hacer el Candy Bar (mesa dulce decorada donde habitualmente se toman las fotos del brindis) o colocar un piso con luces led de todos colores para las tandas de baile", indicó Myriam. "Soy consciente que el salón que contratamos es muy completo, pero la verdad es que hay cosas que no son indispensables. A pesar de que son lindas y uno tal vez las haría, pero todo no se puede hoy en día".

La familia de Delfina tuvo la suerte de que el lugar que contrató para hacer la fiesta le congeló el precio del cubierto que supera los $ 1000 y le dio un precio fijo por mes para ir saldando el monto. Pero esto varía según el salón, la cantidad de invitados y no todos los salones tienen el habito de congelar el cubierto. Lo que sucedió en algunos casos es que debieron cambiar el menú: en lugar de contratar un servicio gourmet, debieron bajar a un pizza party o la llamada "finger food" (comida que se come con la mano). El asado sigue siendo una opción, pero figura como una de las más caras.

Myriam siente que en algunas cosas le fallará a su hija o tal vez le romperá la ilusión: "Por ejemplo, ella quería como decoración en el salón su nombre en letras grandes con luces, pero ya le dije que no va a poder ser. Igual mi hija entiende que hay cosas que no hacen a la fiesta, es decir que la fiesta va a ser linda igual aunque no estén esos detalles". Y otra clave: "Después uno puede reducir gastos haciendo cosas uno mismo como los souvenirs. Además la familia ayuda mucho también".

Diversos organizadores de eventos indican que más allá de la crisis se puede tener la fiesta soñada con un presupuesto más acotado. Esa es su misión, "generar una fiesta única con el presupuesto que se tenga". Es cuestión de ingenio en los tiempos que corren donde el dólar trepó por encima de los $40.

Ambientación y souvenirs

Quienes están a cargo de la ambientación en las fi estas de 15 sufren el aumento de los precios considerablemente y, en muchos casos, no pueden seguir trabajando. María Laura Muñoz, encargada de “Palito de Naranjo”, detalló en diálogo con Crónica: “Compro materiales para hacer los centros de mesa y demás decoraciones en los eventos a una maderera específica que me hacen todo lo que pido, a medida y con el diseño que necesito y ahora, tras la devaluación, cerró. Me dijeron que por ahora no van a hacer nada. Yo había encargado cosas, que incluso las señé, pero me comunicaron que no van a poder cumplir con mi pedido y, si no puedo esperar, ofrecieron devolverme el dinero porque ellos tampoco quieren perder plata con todo este tema de los aumentos de precios en el mercado”.

María Laura también trabaja en cerámica, más que nada los souvenirs. Actualmente están de moda las tazas, mates, azucareras y detalles en este material, que son los preferidos por las quinceañeras para darles como regalo a sus invitados. Pero vuelve a encontrarse con un problema: “mis proveedores de cerámica, que son en total unos cinco, están todos cerrados esperando a ver que pasa. Y algunas cosas básicas como los calcos (letras con nombres, frases o dibujos) ya los aumentaron: de $30 pasaron a valer $50, lo que significa casi el doble”.

Fotos y video

Las fotos y video son uno de los servicios que ninguna de las homenajeadas quiere rescindir, ya que se trata del recuerdo que quedará para siempre. Leandro, que es fotógrafo y trabaja en fi estas y distintos eventos, comenta: “Los costos del servicio de fotografía por lo general no están atados al dólar. Lo que sí el fotógrafo pone en su valor un porcentaje para comprar equipos, como ser renovación de cámara, lentes, fl ash, accesorios, ya que todo tiene una vida útil y hay que renovar o enviar al service. Los equipos vienen todos con precios en dólares, los repuestos también”. Por otro lado están los costos de impresión, ya que el material se entrega en álbum o los que ahora están muy de moda, los “foto libros”: “Las tintas suelen venir de afuera también y quienes brindan servicios de impresión aumentan mucho más ahora, con la suba del dólar”.

Tampoco hay que olvidar los costos del equipo informático para todo el trabajo de postproducción y revelado digital: “Si se usa almacenamiento en la nube como Google drive o Dropbox, el costo es en dólares también. La presentación fi nal del trabajo, además de la impresión en papel, se suele entregar uno o varios pendrives, memorias SD, Dvds, en fi n, todo esto está afectado con el incremento de los precios y a la hora de vender un servicio me veo en la obligación de aumentar también”.

El vestido

Uno de los detalles más importantes para las chicas es el vestido para la fi esta de 15 años. Algunas hasta quieren más de un modelo para la noche soñada o tal vez los que son desmontables, para que en medio de la fi esta el espectacular vestido largo se convierta en un sexy vestido corto. Está el blanco clásico, aunque también se usan mucho los colores: violeta, azul y hasta el negro son los favoritos. Muchas veces de este gasto se encarga la tía más cercana o la madrina, por lo que los padres no deben preocuparse por esto.

La modalidad de pago, ya sea en vestidos realizados a medida o los que ya están hechos, es en cuotas. Una parte cuando se contrata, otra parte en medio de las pruebas y por lo general se cierra un mes antes o al mismo tiempo de la entrega del traje. Ahora bien, ¿qué pasa cuando los precios de las telas y bordados suben considerablemente? Los diseñadores se ven en la obligación de aumentar y modificar ese precio dado en un principio. Y muchas veces las clientas se enojan.