Frente a la saturación del sistema de salud, y la falta de respuestas, un terapista de Cippoletti, localidad de Río Negro, decidió crear una Unidad de Terapia Intensiva (UTI) en su propia casa para dar la atención necesaria a su tío de 84 años

Se trata de Francisco Ariel López, un profesional de la salud que se desempeña en el hospital Castro Rendón. Su familiar comenzó con un cuadro de amigdalitis a mediados de septiembre,  pero derivó en un problema respiratorio e hizo necesaria la utilización de oxígeno. Luego se enteró que además estaba contagiado de coronavirus. Ante la dificultad para acceder a un tubo de oxígeno, el anciano finalmente falleció.

Según relató el hombre a Radio Chalet, los paramédicos de la ambulancia llamaron en su presencia a dos clínicas para pedir una cama, pero al detallar que era para un paciente de PAMI le negaron la atención. En esa situación López debió improvisar la terapia intensiva en su casa. 

 

"Gran culpa la tiene PAMI que no me suministró la terapia y tuve que montar yo el día 14 una pequeña sala de internación en su habitación y desde ese día hasta el 23 yo me quede aislado con él, nunca fui asistido por salud púbica de venir a hacer el hisopado nada", contó López, quien remarcó que se hicieron el hisopado el 22 de septiembre por sus propios medios. Esa tarde se enteraron que el hombre mayor tenía coronavirus. 

Y agregó: “Todos estos últimos días de agonía con una saturación de oxigeno muy baja yo le había puesto una vía periférica que es en vena, le había puesto sonda vesical los tubos de oxigeno me lo dieron mus compañeros del Castro Brandon fue todo semiempirico telefónico y esa fue la agonía que tuvo que soportar por 10 días hasta que el bendito sistema de salud se dignó a venir a buscarlo para que a las 2 de la mañana del día 24 fallezca”.“No se imaginan la bronca y el odio que sentí”, expresó Ariel.

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