Campeón de la vida y capo del para-karate

En 2017 le ampuataron las piernas luego de un accidente, que ocurrió en Indio Rico, en el partido de Coronel Pringles. 

Facundo Wagon tiene 29 años y en 2017 le amputaron las piernas por un accidente en el que quedó atrapado en una máquina rural, cerca de Indio Rico, en el partido bonaerense de Coronel Pringles. Desde entonces su vida tomó un nuevo rumbo: ahora se destaca en competencias nacionales de karate y hace cuatro meses nació Cyrano, su primer hijo.

Hace dos años, el hombre quedó atrapado en una tolva, una maquinaria rural, mientras trabajaba en un campo. A los bomberos locales les llevó cuatro horas poder rescatarlo y, por el incidente, debieron amputarle ambas piernas. Poco después, Wagon circulaba por la ciudad en su silla de ruedas cuando Juan Carlos Rotela, instructor de karate con más de 30 años de experiencia, lo vio y le propuso comenzar para-karate. "Lo vi ágil en sus movimientos. Le tiré la idea y empezamos", contó.

Wagon y su equipo se entrenan para participar del torneo de para-karate en Mendoza, que se realizará los próximos 20 y 21 de julio.

A partir de ese momento, no paró. Este año participó en la competencia nacional, organizada por la Federación Argentina de Karate, en el Centro Nacional de Alto Rendimiento Deportivo de Buenos Aires (Cenard), y volvió a su casa con una medalla dorada que se ganó en su categoría.

Facundo sabe que su compromiso y su esfuerzo lo llevaron a lograr lo que se propuso, además de convertirse en un ejemplo para otras personas con dificultades. "El para-karate me ayudó mucho, tanto física como mentalmente. Nunca creí que iba a llegar al Cenard y ganar un premio fue una alegría muy grande, pero más allá de eso, la experiencia me enseñó muchas cosas", expresó.

Proyectos y dificultades

Los éxitos no mermaron las ganas de trabajar.  En la actualidad, Wagon y su equipo se entrenan para participar del torneo de para-karate en Mendoza, que se realizará los próximos 20 y 21 de julio. Sin embargo, no disponen de instalaciones adecuadas para el uso de la silla de ruedas y para su entrenamiento, pero eso no los detiene y cada martes y jueves por la mañana trabajan sin cesar en la plaza Tambor de Tacuarí, de Coronel Suárez.

Para el desarrollo de la disciplina, contar con las instalaciones necesarias sería una forma de permitirles a muchas más personas que pudieran participar de esta experiencia inclusiva. "Lo recomiendo porque además de hacerte bien físicamente, te hace descargar, te concentrás en lo que tenés que hacer y la cabeza se relaja. Y no tiene nada de agresividad", aseguró Wagon, antes de dar una palabra de aliento a muchas personas en situación parecida a la de él: "Pueden cumplir muchos sueños"

Más allá de sus triunfos deportivos, hace cuatro meses Facundo y su mujer, Vilma Vidal, tuvieron su mayor victoria: su hijo Cyrano. "Ellos me ayudan un montón, me empujan, me acompañan a todos lados", aseguró.

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