La lluvia de estrellas fugaces del cometa Halley, ¿una decepción?
El fenómeno astronómico era muy esperado por cientos de miles de personas en todo el mundo. Sin embargo, no todas pudieron disfrutarlo. Mirá por qué y sus reacciones.
La posibilidad de apreciar la lluvia de estrellas provocada por los restos del cometa Halley entusiasmó a gran cantidad de personas, en medio del aislamiento social y obligatorio por la pandemia de COVID-19. Varias salieron a sus patios durante la madrugada para mirar el cielo nocturno y... no ver absolutamente nada, según criticaron desde redes sociales.
Este espectáculo astronómico es conocido como Eta Acuáridas, muy habitual en esta época del año a causa del movimiento de la Tierra, que atraviesa durante casi un mes una gran nube de partículas que dejó el cometa Halley al acercarse al sol en su último paso por el sistema solar. Algunos de esos cuerpos celestes ingresan a la atmósfera terrestre a decenas de miles de kilómetros por hora, lo que permite ver "una lluvia de estrellas fugaces".
Esta lluvia de estrellas, que comenzó el pasado 19 de abril, no terminará hasta finales de mes, y registró su máxima actividad entre el lunes y el martes, pero que coincidirá este jueves con la Luna llena, por lo que su brillo dificultará su observación.
Ante la posibilidad de observar a estos fascinantes cuerpos celestes, en un momento en que las personas están obligadas a cumplir con la cuarentena en sus hogares, cientos de usuarios se prepararon para salir a sus patios este miércoles, entre las 2 y 3 de la madrugada. Abrigados y con la mirada puesta en el cielo, muchos se llevaron una decepción.
"Estuve media hora mirando el cielo y nada. Me siento estafada", publicó una usuario. "Hoy, de madrugada, en el patio, a la espera de la lluvia de estrellas. Sólo nubes avanzaban raudas hacia el norte. De la lluvia, ni una gota", indicó otro.
Si bien es cierto que la recomendación era buscar un lugar alejado de la contaminación lumínica y sin nubes para poder apreciar bien las estrellas fugaces, el cielo nublado y la falta de telescopios o equipos especiales conspiró contra las expectativas de la gente.

