Mala praxis no le impide seguir progresando

Victoria Arcucci estudia derecho para defender a personas en su situación. La joven quiso mejorar su situación con una intervención quirúrgica pero por el contrario le empeoraron el cuadro. 

"Una discapacidad no es motivo para no cumplir un sueño", dejó en claro Victoria Arcucci, quien diariamente da muestra de una admirable voluntad para salir adelante, a pesar de sus dificultades para movilizarse. Una disminución motriz que se produjo tras una mala praxis en una intervención quirúrgica, pero que no le impide realizar sus estudios universitarios de Derecho, puesto que quiere ser abogada para defender legalmente a personas en su misma situación.

"Nací con un problema neurológico, por el cual caminaba en puntas de pie pero jugaba al hockey y hacía danza", detalló Victoria Arcucci. La joven de 22 años desarrollaba una vida completamente normal hasta que a sus 10 años surgió la posibilidad de someterse a una operación, con la promesa de desplazarse sin complicación alguna.

Sin embargo, el procedimiento no resultó como ella esperaba, puesto que las autoridades médicas que intervinieron en la cirugía le dañaron los isquiotibiales y su cuadro en vez de mejorar, empeoró aún más. En este sentido, Victoria, oriunda de San Isidro, reconoció a Crónica que "eso me trajo un gran problema, sobre todo a nivel social porque me movilizaba con andador y no podía hacer las actividades que realizaba antes de la operación. Fue la etapa más difícil de mi vida".

No obstante, luego de una profunda desazón, la mujer tomó cuenta de que dependía de ella para sobreponerse a semejante obstáculo. Fue entonces que, mediante el apoyo familiar, Arcucci transformó ese momento indeseado en su motor para salir adelante, y luego de finalizar sus estudios secundarios, se abocó a estudiar abogacía en la Facultad de Derecho de San Isidro.

Al respecto, ella argumentó que "después de lo que pasé de chiquita, tengo el anhelo de ayudar a las personas sufrieron mala praxis como yo, o se encuentren en una situación similar". A su vez, también transformó aquella situación en enseñanza, que la marcó para que a sus 22 años tenga la firme convicción de luchar por los derechos y la inclusión social de los discapacitados, y al mismo tiempo cumplir su sueño de ser actriz y cantante.

"Ante los problemas hay que tener una actitud positiva", remarcó Victoria, quien se destaca en la casa de altos estudios de la mencionada localidad en la que reside. En la misma línea, la joven reflejó que "hay muchas personas que te dicen que no vas a lograr una determinada meta pero nadie te lo puede impedir. Uno debe convencerse de que con actitud es posible. En mi caso fue así".

Una de las razones que la impulsaron a inclinarse por el derecho son las dificultades que atraviesan aquellas personas que presentan una discapacidad. En este sentido, Arcucci aseguró que "falta muchísimo para que aquellos con cierta discapacidad sean incluidos socialmente. No te hacen parte y hay mucha gente que tiene ganas de crecer".

En su caso, la mujer no se detiene, y al mismo tiempo continúa con sus sesiones de kinesiología con un firme propósito: "Voy en camino de volver a caminar y tengo mucha fe en lograrlo".

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