No es un santo pagano, es un difunto querido

Opinión por el licenciado Aldo Godino. 

Sabemos que la Iglesia tiene la facultad de proclamar oficialmente la santidad de una persona. Sin embargo, popularmente algunos difuntos son mirados como santos. Puede ser que la devoción de la gente acierte y años más tarde el difunto sea oficialmente reconocido por la Iglesia como santo. Podría ocurrir que el difunto sea santo pero que nunca sea reconocido canónicamente. O bien la gente podría equivocarse.

Antonio Gil, el Gauchito, mientras unos lo tienen por un "Robin Hood" correntino, que robaba a los ricos para darles a los pobres, otros dicen que lo mató la policía en una emboscada, o que fue fusilado por desertor. El hecho es que algunos lo tomaron por santo y, a pesar de que han pasado muchos años, hay gente que lleva una cinta roja, que es su símbolo, y ponen imágenes suyas junto a las de la Virgen y los santos.

La razón de su popularidad no se origina en la santidad sino, quizás, en que la gente, inconscientemente, ve en él una víctima de la injusticia y de los conflictos humanos que ellos también sufren. La gente se identifica con quien tuvo luchas, sufrimientos y tragedias; aunque no es suficiente sufrir para ser santo.

No es un santo pagano sino un difunto querido; la cruz indica que lo mataron allí. Al lado del camino. La fe del pueblo heredada dice que allí donde muere un cristiano se pone una cruz. "Por favor acompañen la fe popular y acompañen la fe de su pueblo" dijo el Papa Francisco.

"Prediquen sobre los difuntos y la resurrección. Recen por los difuntos. Construyan una Iglesia para la devoción de la Cruz".

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