Una madre lucha por su hijo y pide ayuda

"La justicia se la pasa dando vueltas" se quejó Viviana Siciliani. El niño no cuenta con un domicilio fijo ni percibe la couta alimentaria. 

Por Matías Resano 
mresano@cronica.com.ar 

"La Justicia nos da vueltas y el único perjudicado es mi hijo", señaló, con profunda desesperación Viviana Sicialini, en referencia al calvario que padece su niño. Desde que comenzó la disputa por la tenencia y el régimen de visitas del menor, las autoridades judiciales abundaron en omisiones e irregularidades: el niño no cuenta con un domicilio fijo, ni dispone de una cuota alimentaria y es víctima de manipulación por parte de su progenitor, según reflejaron las pericias psicológicas ordenadas en la causa.

Ochenta kilómetros diarios realiza el niño, de tan sólo 12 años, partiendo desde Nordelta, donde reside su padre, para asistir a clases a su escuela, de la localidad bonaerense de Ramos Mejía. Un trayecto que ha sido motivo de reclamo de su madre, Viviana Siciliani, en el Juzgado de Familia N° 9 de La Matanza, por el cansancio y el trastorno psicológico que le genera.

En este sentido, la denunciante dejó en claro a Crónica que "está en peligro. Llega agotado al colegio, y además no lo traslada su papá sino un chofer, es decir, está en manos de un desconocido". No obstante, la gravedad de dicha distancia radica principalmente en los cambios de residencia del menor, dado que las autoridades judiciales dispusieron que permanezca una semana con su madre y la siguiente con su padre.

Ochenta kilómetros diarios realiza el niño, de tan sólo 12 años, partiendo desde Nordelta, donde reside su padre, para asistir a clases a su escuela, de la localidad bonaerense de Ramos Mejía. 

Al respecto, Siciliani detalló que "el nene no tiene centro de vida, porque una semana va a Nordelta, otra a Ramos y volvió a estar mal, se autolastima y corre serio riesgo". Justamente esta determinación de los jueces de turno fue establecida a pesar de las pericias psicológicas realizadas a cada una de las partes implicadas en la causa.

"En principio la jueza ordenó una serie de pericias que reflejaron que yo tengo un estrés postraumático y que sufrí violencia de género por parte de mi ex pareja". A su vez, los exámenes reflejaron que el pequeño padece "alienación parental permanente y presión psicológica. Por eso dictaminó que esté conmigo en la semana y los fines de semana con su papá. Pero no sólo que éste desobedeció, sino que apeló la resolución y la Cámara volvió a cambiar", relató la mujer.

Ante semejante resolución, la querellante presentó una medida cautelar que no surtió efecto y posteriormente volvió a realizar el mismo accionar sin recibir respuesta alguna. Por esta razón, Siciliani consideró que "nos pasean de juzgado en juzgado, estamos padeciendo un mal manejo judicial, que se la pasa encajonando solicitudes". En consecuencia, la progenitora recurrió a un recurso extraordinario, que tampoco ha impulsado una determinación de la Cámara de Apelaciones, respecto los requerimientos de retrotraer el régimen de visitas y el pago de la cuota alimentaria y escolar del niño a lo dictaminado por la jueza Claudio Godino.

En referencia a ello, Vanina, quien fue impedida de ver a su hijo durante 140 días por decisión de su ex pareja, reconoció que "ya no sé que hacer. Nos estamos enloqueciendo, porque nos van cambiando cómo les gusta sin importarles que mi hijo no tiene un parámetro de vivienda. Nos dan vueltas y el único perjudicado es mi hijo. Además, temo que se lo lleve del país, porque el padre anda diciendo que cerrará sus empresas y se irá al exterior".

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