Elecciones en Brasil: Bolsonaro sigue sin hablar y aumentan los cortes de rutas
Los camioneros de extrema derecha bloquean carreteras en todo el territorio y llamaron a un golpe militar. A dos días de las elecciones en Brasil, Jair Bolsonaro todavía no reconoció la derrota.
Tras la victoria de Lula da Silva, quien después de 13 años regresará a la presidencia de Brasil, el actual mandatario Jair Bolsonaro sigue enojado y en rebelión personal sin reconocer la derrota en las elecciones del domingo, una actitud cuestionada por sus propios allegados.
En el país, hay más de trescientos bloqueos en rutas de 24 estados, en manifestaciones lideradas por camioneros alineados con el presidente que denuncian un supuesto fraude y llaman a un golpe militar que evite la asunción de Luiz Inácio Lula da Silva.
Así, los manifestantes bloquean las rutas prendiendo fuego a algunos objetos en Brasil después de la derrota electoral del presidente de extrema derecha. Mientras tanto, la Corte Suprema ordenó a la policía caminera que despeje las rutas de cualquier modo.
En tanto, dispuso multas extraordinarias de 2 mil dólares por hora desde este martes a los choferes camioneros que no se replieguen.
También intimó con el arresto y procesamiento a los jefes de esa fuerza de seguridad si se resisten a cumplir la orden, sospechando cierta solidaridad de los efectivos con la protesta.
La capital Brasilia está parapetada por temor a incidentes contra las sedes judiciales y el presidente ahí mismo, mantiene un incómodo silencio desde el cierre del comicio, en su residencia de la Alborada.
Esa actitud contrasta con el homogéneo y resonante apoyo internacional que recoge el presidente electo Da Silva, cuya victoria fue reconocida ya por las dos cámaras del Congreso, el tribunal supremo, las FF.AA. y gran parte del oficialismo bolsonarista.
Un nutrido grupo de presidentes alrededor del mundo ya se han comunicado con el ganador del comicio para felicitarlo, el más relevante el de Estados Unidos, Joe Biden, quien ha mantenido ya, desde el domingo, dos conversaciones telefónicas con el mandatario electo.
Los medios, incluso aquellos más críticos del PT y amables con la gestión del mandatario derrotado, están señalando como un acto de “mala educación” y de mal perdedor el rechazo del Jefe de Estado al reconocimiento público del resultado de las elecciones.
Según afirmó el sitio web de Clarín, Bolsonaro entró en crisis personal cuando supo de su derrota por la escasa diferencia 1,8% frente al líder del PT.
No pudo dormir en la noche del domingo al lunes, pero lo más llamativo de sus quejas es que reprocha que fue perjudicado adrede por la justicia que liberó el pago de boletos en el transporte público, el día de la elección.
Uno de los bloqueos más graves se produce en el acceso al aeropuerto de Guarulhos de San Pablo, lo que ha obligado a suspender la salida de unos 40 vuelos, entre ellos de Latam y America Airlines. También la protesta produce problemas de abastecimiento en supermercados y de combustibles en las estaciones de servicio.
Los camioneros son una cámara de empresarios y choferes sindicalizados que han realizado números actos similares en apoyo del presidente, siempre con cortes de rutas. Esta vez no tienen el respaldo de sus dirigentes, las protestas son en gran medida espontáneas lo que las hace más peligrosas.
Los líderes de estos movimientos habían amenazado con que si el jefe de Estado perdía las elecciones se lanzarían nuevamente a interrumpir el tránsito, e incluso avanzar con sus enormes vehículos sobre las sedes de los poderes judiciales en Brasilia que son los que legalizaron la victoria del líder del PT.
En la noche del lunes, parte del gabinete y familiares del mandatario lo contenían y trataban de convencerlo para que haga un discurso al país con el reconocimiento del resultado. "Cuanto más tarde peor", se le ha dicho.

