Grupos feministas y políticos presionan para que las autoridades de París ( Francia) cierren el burdel de muñecas sexuales Xdolls, el primer establecimiento de ese tipo que abrió en territorio galo a finales del pasado enero, informa Le Parisien.

"No es un 'sex shop', es un lugar donde violan a mujeres", asegura Lorraine Questiaux, abogada y portavoz de la asociación feminista 'Mouvement du Nid'. Asimismo, los diputados del Partido Comunista Francés alegan que las muñecas, que miden alrededor de 1,45 metros, promueven conductas sexuales delictivas.

La Policía francesa vigila la situación para detectar posibles delitos. Por su parte, un agente que no desveló su identidad recordó al diario que "no son mujeres reales", con lo cual estima que "no se trata de un problema criminal, sino moral".

Francia prohibió la prostitución en 2016 y, desde entonces, en ese país es ilegal poseer o gestionar inmuebles que ofrezcan esos servicios. El fundador de este negocio, Joaquim Lousquy, registró su actividad como "un local de juego".

Este tipo de lupanares funcionan en otros países, como Reino Unido o Japón. Sin embargo, las autoridades de la capital francesa debaten si el negocio puede continuar abierto.