Compró una casa antigua, el suelo chirriaba y tenía humedad, y así descubrió un sótano secreto
Un hombre compró una casa y descubrió un viejo sótano podrido en su propiedad. Tiene una idea genial, comienza a trabajar y logra resultados increíbles. Leé la historia.
En Inglaterra, como en muchas partes del mundo, no resulta sencillo comprar una casa. Una joven pareja pudo lograrlo y así cumplir su sueño, sin embargo, no imaginaban que ese sueño les iba a deparar una sorpresa. ¡Y una yapa de regalo! La historia se volvió viral en las redes.
Cuando Ben Mann y Kimberley Jane fueron a ver la propiedad para comprarla a West Midlands, Inglaterra, no pudieron hacer una recorrida exhaustiva porque el dueño no los dejó. A pesar de esto, la casa les gustó y decidieron comprarla. Ellos sabían que las construcciones aledañas podían tener sótanos o habitaciones antiguas y la suya podía no ser la excepción.
Al mudarse, descubrieron que, efectivamente, su casa escondía un secreto. Pero llegar a él no fue sino porque los pisos de la construcción crujían y a través de ellos se sentía humedad. Algo pasaba bajos sus pies. A causa de esto, marido y mujer levantaron el suelo y se dieron cuenta de que debajo había un sótano del cual nadie sabía nada. La sorpresa fue grande. Y también la alegría.
“Tuve el presentimiento de que había algo escondido abajo. Me arriesgué y adiviné dónde estaría la escalera y logré cortar la escotilla”, explicó Mann a un periódico inglés. En ese momento, Ben también descubrió finalmente el origen de su problema de humedad.
“Lo encontré inundado. Estaba en pésimas condiciones; había 30 centímetros de agua y muchos escombros. Las tablas del piso y las vigas se estaban pudriendo también, tuve que reemplazarlas todas. Fue un descubrimiento emocionante a pesar de que necesitaba mucho trabajo”, detalló el hombre.
No se sabe con exactitud el origen de la degradación de este espacio, probablemente, los anteriores dueños de la casa habían usado el sótano para guardar bebida y comida. Lejos de darle el mismo uso, y con una gran creatividad, la pareja invirtió 4000 libras esterlinas para arreglarlo y convertirlo en un cine y una sala de juegos para su hija Bella, de un año.
Tal fue su entusiasmo que, no solo transformaron el lugar por completo, sino que también compraron muebles y electrodomésticos nuevos, como un sillón, un bar y un proyector.
“Hice mi propio sistema para bombear agua, busqué materiales de segunda mano y ahorré mucho dinero haciendo el trabajo yo mismo. Empecé en octubre de 2020, pero terminé hace poco”, contó Ben.

