El ataque comenzó cuando un miliciano se inmoló anoche en la entrada del lujoso hotel, muy popular entre visitantes extranjeros, y generó una oportunidad para que tres compañeros suyos ingresaran al edificio con armas, explosivos y chalecos listos para ser detonados, informó EFE.
 
"El ataque terminó completamente después de que todos los atacantes fueron eliminados", informó el vocero del Ministerio de Interior, Nasrat Rahimi.
 
"Todas las habitaciones del hotel han sido despejadas una por una, el hotel está completamente despejado y la operación ha terminado. Ninguno de los terroristas continúa en el establecimiento", confirmó, poco después, otro vocero.
 
Las fuerzas de seguridad lograron rescatar durante la noche a 151 huéspedes, 41 de ellos extranjeros, y empleados. Todos se encuentran a salvo y sin heridas. 
 
En el intenso tiroteo, sin embargo, fallecieron seis civiles, entre ellos uno extranjero. 
 
Mientras aún no se conoce la identidad de la mayoría de las víctimas, el gobierno sí identificó al jefe del
Directorio de Telecomunicaciones de la provincia de Farah, en el oeste del país, quien se encontraba en el hotel junto a sus pares de otras provincias para participar en una conferencia sobre tecnologías de la información, organizada por el gobierno de Kabul.