Las fuerzas de seguridad egipcias mataron a tres supuestos miembros del grupo terrorista Movimiento Brazos de Egipto-Hasm (Determinación), al que vinculan a los depuestos Hermanos Musulmanes, y han detenido a otros diez, informó este sábado el Ministerio de Interior.

La cartera informó en un comunicado que los tres terroristas murieron en un tiroteo que se produjo durante una redada de la policía, que llegó al "escondite" de los sospechosos en una granja ubicada en la carretera entre las localidades de Al Kuraimat y Atfih, en la provincia de Guiza, próxima a la capital.

Según la nota oficial, los tres eran "líderes destacados" de Hasm que se encargaban de "supervisar la fabricación de explosivos y la ejecución de operaciones terroristas".

En la granja, donde fabricaban bombas, los agentes requisaron tres fusiles automáticos, dos artefactos explosivos y municiones, señala el comunicado, que reproduce la agencia EFE.

Por otro lado, diez supuestos miembros de Hasm fueron detenidos en dos redadas en las provincias de Al Qaliubiya y Al Fayum, ubicadas al norte y al sur de El Cairo, respectivamente.
Los diez detenidos tenían tres fusiles automáticos, cinco cartuchos, nueve artefactos explosivos, unos prismáticos y documentos del grupo, detalló Interior.

Asimismo, según el departamento, Hasm estaba planeando "una serie de operaciones hostiles contra instalaciones turísticas, vitales y contra las fuerzas de seguridad, coincidiendo con las celebraciones de la Navidad" copta, el próximo 7 de enero.

La nota describió a Hasm como "uno de los brazos armados de los Hermanos Musulmanes", grupo que gobernó Egipto entre 2012 y 2013 y que fue apartado del poder en un golpe de Estado militar en julio de ese año, y declarado terrorista en 2014.

Hasm se dio a conocer en 2016 y ha reivindicado varios ataques, como el intento de asesinato del ayudante del fiscal general egipcio, Zakaria Abdelaziz, y el del antiguo muftí de Egipto, máxima autoridad religiosa musulmana del país, Ali Gomaa.

Diez muertos en Egipto en nuevo ataque del ISIS

La comunidad cristiana copta de Egipto fue víctima este viernes de un nuevo ataque del grupo radical Estado Islámico, que lo reivindicó horas más tarde, con el saldo de diez muertos, entre ellos un guardia de seguridad y uno de los atacantes, informaron fuentes oficiales egipcias.

Un hombre armado a bordo de una moto abrió fuego frente a una multitud de fieles que se agolpaba frente a la iglesia Mar Mina, en el suburbio cairota de Helwan, y mató a siete personas antes de ser abatido por un oficial de la Policía. 

"El atacante intentó atravesar el perímetro de seguridad alrededor del templo", informó el Ministerio del Interior en un comunicado, en el que precisó que entre los muertos hay un guardia de seguridad. 


Antes de llegar a la iglesia, el asaltante disparó frente a un comercio de artículos para el hogar ubicado en el mismo barrio y mató a dos personas, informó la agencia de noticias EFE.

El autor de los disparos fue detenido por las fuerzas de seguridad, que le secuestraron un arma automática, cinco cartuchos de balas y un artefacto explosivo que, se presume, quería hacer estallar en el interior del templo. 

El Ministerio del Interior identificó al hombre como Ibrahim Ismail Mustafa, nacido en 1984, residente en Helwan y considerado uno de los yihadistas más "peligrosos y destacados" buscados por la justicia.

El grupo radical Estado islámico, que ha cometido varios atentados este año contra esa minoría y contra las fuerzas de seguridad, se atribuyó la autoría del ataque a través de su agencia de noticias Amaq.

La agencia afiliada al grupo sunnita afirmó que un "grupo de seguridad perteneciente al Estado Islámico consumó un ataque contra la iglesia de Mar Mina en Helwán, al sur de El Cairo".

Anteriormente, fuentes de seguridad habían reportado que dos hombres armados intentaron irrumpir en la iglesia de Mar Mina y uno de ellos fue abatido después de abrir fuego a las puertas del templo, mientras que el segundo fue detenido poco después.

El activista por la libertad de religión Ishaq Ibrahim destacó que la masacre podría haber sido mucho peor si la puerta de hierro de la iglesia no hubiera estado cerrada. 

Además, resaltó que el ataque se enmarca en una ola de atentados que ha tenido lugar contra los cristianos coptos egipcios desde 2016.

El más letal de los ataques ocurrió el pasado Domingo de Ramos, cuando murieron más de 40 fieles en dos atentados en el norte del país. Ambos fueron reivindicados por el EI.

Las iglesias en Egipto suelen contar con fuertes medidas de seguridad, que han sido reforzadas en estas fechas coincidiendo con la Navidad copta el próximo 7 de enero, ya que la mayoría de los cristianos egipcios siguen el rito ortodoxo. 

Los coptos constituyen uno de los grupos étnicos y religiosos principales en Egipto y la mayor comunidad cristiana en Medio Oriente, así como de la minoría religiosa más grande de la región, lo que representa alrededor del 10% de la población egipcia.