Elecciones en Uruguay: Yamandú Orsi y Álvaro Delgado se disputan la presidencia en un balotaje que se definirá "voto a voto"
Las elecciones presidenciales de Uruguay, cuya primera vuelta se realizó a finales de octubre, se definirán en un balotaje en el cual los dos candidatos mantienen una ajustada paridad, según las encuestas.
Este domingo se realiza la segunda vuelta de las elecciones en Uruguay para saber quién ocupará la presidencia durante los próximos cinco años, con Yamandú Orsi, candidato del Frente Amplio, y Álvaro Delgado, representante del oficialismo de Luis Lacalle Pou ejecutivo actual, enfrentándose en un ajustado balotaje, donde las encuestas anticipan una definición voto a voto.
En los comicios realizados a fines de octubre, con un total de 11 listas en competencia, ambas figuras resultaron ser las candidatas más votadas, obteniendo un 43,9 % y un 26,8 % respectivamente, lo que los llevó a disputarse en esta nueva oportunidad. Así, lo que será clave para la definición total serán los llamados “votos observados”, aquellos emitidos por personas que votan fuera de su lugar de origen por motivos específicos, como ser autoridades de mesa o miembros de las fuerzas de seguridad, y que suelen llegar con demora.
Los estudios realizados muestran una gran paridad entre los contrincantes, con una ligera ventaja para la izquierda, dentro del margen de error. Así, el día jueves ambos políticos cerraron sus campañas, destacando una vez más sus propuestas para el futuro. Mientras, Delgado anunció la coalición que formó junto al Partido Colorado, Cabildo Abierto, el Partido Independiente y el Partido Constitucional Ambientalista, para postularse en esta vuelta, Orsi habló de su proyecto de certezas.
¿Quién es Yamandú Orsi, el candidato del Frente Amplio?Yamandú Orsi creció en un paraje rural en el departamento de Canelones, donde su familia se dedicaba inicialmente a la viticultura y luego a administrar un almacén de barrio. Desde muy joven, comenzó a involucrarse en actividades políticas, siendo parte del movimiento estudiantil primero y luego militando en el Frente Amplio.
A lo largo de los años, fue consolidando su carrera política, primero como secretario general de la Intendencia de Canelones en 2005, y en 2015 alcanzó la intendencia, cargo que ocupó hasta principios de 2024. En este sentido, durante su tiempo al frente de la intendencia, consiguió una alta aprobación popular, con un 70% de respaldo, lo que consolidó su figura como uno de los políticos más influyentes de la región.
En las elecciones de octubre, el Frente Amplio, bajo su liderazgo, obtuvo victorias en 12 de los 19 departamentos del país, incluyendo Canelones, un bastión histórico del partido. Su figura es clave dentro de la coalición de izquierda, y su nombre es sinónimo de defensa y protección de los intereses de su comunidad.
A lo largo de su carrera, se destacó por su compromiso con la justicia social y la educación. Estudió Historia en el Instituto de Profesores Artigas y, antes de dedicarse de lleno a la política, fue docente en distintos departamentos. Su vinculación con figuras clave del Frente Amplio, como José “Pepe” Mujica, quien se convirtió en su inspiración, le permitió acceder a cargos de mayor responsabilidad y seguir desarrollando su carrera política hasta llegar a la presidencia del país.
En los últimos días, y ante el cierre de su campaña en el debate presidencial, Orsi manifestó: "Nuestro planteo pasa por ser el país de las certezas. La certidumbre implica que vamos a seguir invirtiendo para crecer, pero que a la vez va a hacer que generemos más puestos de trabajo y que los salarios y las jubilaciones rindan".
Álvaro Delgado nació en Montevideo y, tras estudiar veterinaria en la Universidad de la República, se dedicó inicialmente al campo como productor rural y asesor. Fue en la universidad donde se vinculó con la militancia gremial estudiantil, lo que marcó su estilo político, caracterizado por el diálogo y la moderación.
A lo largo de su carrera, fue inspector general del Trabajo, diputado y senador, consolidándose como una figura importante dentro del Partido Nacional. Su cercanía con Luis Lacalle Pou, con quien compartió tanto el ámbito político como personal, lo llevó a ocupar el cargo de secretario de la Presidencia en 2020, justo cuando comenzó la pandemia.
En ese rol, fue uno de los principales responsables de transmitir las decisiones del Ejecutivo durante los momentos más difíciles de la crisis sanitaria. Sin embargo, su figura también se vio envuelta en controversias, especialmente tras el escándalo de su ex custodio presidencial, Alejandro Astesiano, quien estuvo involucrado en la trama de pasaportes falsos.
De ideas conservadoras, siempre se mostró en contra de varias iniciativas impulsadas por la izquierda, como la ley del aborto. Su postura en contra de temas sociales y su actitud en ciertos episodios públicos, como el desafortunado comentario sobre su candidata a vicepresidenta, le valieron críticas y burlas, aunque él lo reconoció como un error.
A pesar de estos tropiezos, Delgado mantiene su imagen como un político pragmático, con una agenda centrada en la defensa de los valores tradicionales y el fortalecimiento de la unidad nacional. Así, en su cierre de campaña anunció no solo su alianza con el resto de los partidos, sino que también manifestó: “Hoy no representamos partidos, nosotros representamos proyectos” y aseguró respecto a su colisión: “No solamente júntense para ganar, sino que júntense para gobernar. Más que mayoría, (es importante) buscar acuerdos”.

