Si la presencia de un asesino serial es preocupante para cualquier sociedad, cuando a éste se le une un cómplice esta situación se potencia todavía mucho más, como lo ocurrido en Reino Unido por espacio de 20 años donde un matrimonio se encargó de violar y asesinar al menos 12 jóvenes, entre las cuales estuvieron sus hijas.

Frederick Walter Stephen West nació en plena Segunda Guerra Mundial en la localidad inglesa de Much Marcle, donde tuvo una infancia difícil de la cual se cree que ha sido el detonante de los futuros y aberrantes crímenes que cometiera junto a Rosemary Letts.

Se dice que su madre abusaba constantemente de él (y su padre de sus hermanas) y por eso, abandonó el colegio a los 15 años para trabajar como peón, aunque tras esa fachada, también se escondía un sujeto que cometía hurtos menores. A pesar de que se fue de su casa a vivir a la de sus tíos en Gloucester, los robos continuaron al igual que las detenciones.

En 1962 se encontró con una ex novia, llamada Catherine Costello, aunque estaba embarazada de otro hombre, la situación que no le importó a West, que aceptó la misma, se casó con ella y no sólo se hizo cargo de la hija que nació en 1963, sino que tuvo una propia que se llamó Anne Marie West.

Fred West y sus hermanas fueron víctimas de abusos (Archivo).

Sin embargo, su mujer se cansó de las obligaciones sexuales y las infidelidades y se fue del hogar, dejando a West con las dos niñas.

Fred West: primera muerte... accidental

Para 1965, Fred manejaba una camioneta en la cual vendía helados y de forma accidental embistió y mató a un niño de 4 años con el vehículo, lo cual marcó su primera muerte aunque no sería la única.

Fred West, una vida plagada de violaciones y muertes (Archivo).

En tanto, su segunda víctima fue Anne McFail, una joven niñera que cuidaba de sus hijas y que había comenzado un romance con West, que derivó en un embarazo que culminó a los 8 meses, cuando el criminal la mató y cuyo cuerpo fue encontrado junto al feto enterrados en Fingerpost recién en 1994.

Para 1969 la vida de West tuvo un agregado especial, ya que conoció a quien sería su compañera eterna: Rosemary Letts (15), quien le brindaba ciertos aspectos que le gustaban a West (27) como promiscuidad, sadismo, pornografía y le gustaba ser vista mientras mantenía relaciones sexuales.

Fred y Rosemary se conocieron en 1969 (Archivo).

Con todos estos integrantes, al año tuvieron su primera hija llamada Heather Anne y se mudaron a una vivienda de Gloucester (calle Midland Road), lugar donde se cometieron los horrendos crímenes.

Matrimonio asesino

Como Fred y Rosemary también convivían con la primera hija de West y la otra que había tenido su primera esposa con otro hombre, decidieron matar a ambas criaturas y enterrarlas en Much Marcle porque les molestaba su presencia y eran muchos en la casa.

Un monstruo suelto entre tantos niños (Archivo).

Tras estas muertes y para no tener que dar explicaciones a nadie, es que el matrimonio consumado en 1972, decidió mudarse a una casa de dos pisos sobre la calle 25 Cronwell, en la cual West construyó un cuarto especial llamado habitación, donde su mujer se prostituía y que contaba con el consentimiento de West, quien observaba las relaciones a través de una mirilla.

Ese mismo año tuvieron a su segunda hija (Mae) y también conocieron a Carolina Roberts (17), una vecina que ofició de niñera pero que tras sufrir diversas vejaciones, decidió denunciarlos a la policía pero que sólo terminó con dos cargos menores de abuso y lesiones y una multa de 100 libras.

Algunas de las víctimas del matrimonio asesino (Archivo).

Ya en 1973, una de sus hijas Anne Mary fue otra de las víctimas del matrimonio salvaje, al ser violada y torturada por West ante la mirada de Rosemary. Esos constantes abusos derivaron en que la menor quedara embarazada en 1979 pero perdiera esa criatura.

Fred West: muerte a otra hija

Tra esta situación, Anne escapó de la casa y su lugar fue tomado por otra de sus hijas: Heather, quien tras sufrir los abusos de sus padres, decidió contar lo sucedido a sus amigos y sobre sus planes para escapar de la casa, pero los West descubrieron la situación, la mataron, desmembraron y enterraron en el jardín en 1987.

Los medios siguieron el caso con sigilo (Archivo).

Tras varias violaciones, torturas, desapariciones y muertes comenzó una investigación policial en agosto de 1992, que tuvo como hilo conductor a una joven de 13 años (hija del abusador) que denunció ser violada por West. Automáticamente, la policía se llevó a todos los menores que estaban en la casa a una serie de hogares de contención, West fue detenido y Rosemary les exigía sus hijos que no confiesen la verdad.

Entre allanamientos en los que se encontró mucho material pornográfico y algunas de las declaraciones de sus hijos, la verdad comenzó a salir a la luz, y dos años, más tarde se libró una orden para excavar la casa del matrimonio West, en la cual la policía inglesa encontró el horror mismo: partes de cadáveres de diversas edades, y presuntas pruebas de sadismo conectados a magia negra.

El allanamiento dejó terribles pruebas (Archivo).

La pareja fue llevada en 1994 ante el Tribunal de Gloucester donde West admitió los crímenes y fue sentenciado por 11 asesinatos, y su mujer Rosemary de 10 de los mismos y complicidad de los hechos, ambos a cumplir la condena por 10 cadenas perpetuas.

Fred West se suicidó en la cárcel en 1995 (Archivo).

Rosemary cumplió la condena en la prisión HMP Bronzefield de la ciudad inglesa de Ashford, mientras que West se ahorcó en la cárcel de Winson Green el 1 de enero de 1995, fue cremado y sólo asistieron tres personas a su funeral. En tanto, la casa del horror fue demolida en octubre de 1996 y hoy se convirtió en parte de un camino, sendero que lleva la muerte consigo desde hace muchos años.

La "Casa del horror" fue derribada y ahora hay un sendero (Archivo).

POR G.A.