Un terrible episodio tuvo lugar en El Bronx cuando una familia perdió a su hijo más chico tras salir del funeral del hijo mayor. El dramático hecho sucedió en Queen’s, distrito de la ciudad de Nueva York, cuando el menor se separó de su madre, corrió hacia el medio de la calle y una camioneta lo mató.

El pequeño de cuatro años, que padecia trastornos del espectro autista, fue atropellado por una camioneta Toyota RAV4, cuando regresaba del funeral de su hermano. 

 

En diálogo con New York Post, su padre, Michael McDonald, afligido por el dolor, confesó: “No hay nada dentro de mí. No hay nada. Estoy vacío”. Anteriormente, la familia había estado en el funeral del hermano mayor de Domantea, Tysheem, asesinado en un presunto tiroteo entre pandillas hace dos semanas atrás.

“Vengo de enterrar a mi hijo mayor y Domantea sólo estuvo aquí una fracción de segundos para verme... Se suponía que no debía dejar el mundo así”, afirmó consternado el padre. 

Después de haber sido atropellado por el camion, el niño aún estaba consciente y gritaba pidiendo por su madre. Michael entró en acción y trató de evitar que el menor se levantara manteniendo la calma mientras esperaba que llegaran los servicios de emergencia.

Los dos hermanos fallecidos.
Los dos hermanos fallecidos.

En un momento, su papá pensó que su hijo estaba dormido y llamó a los socorristas para que lo despertaran, sin embargo eso no era así. “No estaba respirando. Murió allí mismo. No murió en ningún hospital. Murió aquí mismo. Lo vi dejar su cuerpo aquí mismo porque lo dejaron gatear”, aseguró.

 

Desde el Centro Médico Judío de Long Island informaron que la causa de muerte fue “traumatismo craneoencefálico grave y lesiones internas”

Además, Michael contó que Domantea tenía necesidades especiales y dijo maravillas de su pequeño: “Era el alma más maravillosa del mundo, el niño más maravilloso que cualquiera podría desear conocer”.

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