El accidente ocurrió el domingo, cuando Jesse Hernández cayó en una cloaca que conduce al río Los Ángeles, en Estados Unidos, luego de que rompiera una tabla en la construcción donde estaba jugando junto a amigos.

El joven, que fue rescatado a 1,6 kilómetros del lugar del incidente, relató que quedó a oscuras cuando perdió su celular y que comenzó a gritar desesperadamente pidiendo ayuda. 

Los rescatistas, que usaron cámaras flotantes para explorar este inmenso sistema de cloacas de más 1,2 metros de altura, lo pudieron liberar 12 horas después.