Por Damián Juárez
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El presidente Mauricio Macri mantuvo ayer un encuentro en Canadá, en el marco de la reunión del G7, con Christine Lagarde, la directora gerente del Fondo Monetario Interncional (FMI), quien dijo que el préstamo a la Argentina por 50.000 millones de dólares “busca proteger a los pobres y a los más vulnerables”.

Macri viajó a Quebec, Canadá, invitado por el primer ministro de ese país, Justin Trudeau, a la cumbre del G7, el grupo de países más industrializados del mundo, encuentro en el que Argentina estuvo como observador, considerando que nuestro país recibirá este año a los líderes del G20.

“El presidente Macri y yo tuvimos una reunión muy constructiva. Le reiteré mi apoyo a las importantes reformas anunciadas por el ministro Nicolás Dujovne y el presidente del Banco Central, Federico Sturzenegger, indicó Lagarde tras el encuentro. “Creemos que el plan económico de las autoridades va a ayudar a fortalecer la economía argentina en el corto plazo e impulsará crecimiento y creación de puestos de trabajo”, continuó la número uno del FMI.

“Como dije anteriormente, proteger a los pobres y los más vulnerables es una parte clave del plan, y ese foco tiene todo mi apoyo”, resaltó Lagarde.

También elogió los esfuerzos del gobierno para cerrar la brecha entre hombres y mujeres, a tono con las diversas manifestaciones en Argentina sobre la paridad de género. Asimismo, dijo que el diálogo con nuestro país continuará en el contexto de la próxima cumbre de ministros de Finanzas y de Bancos Centrales, que se hará en julio en Buenos Aires.

Con líderes mundiales

El gobierno, tras la corrida cambiaria, el acuerdo con el Fondo y la necesidad de producir un ajuste, intentará trabajar en varios frentes.

En el interno, negociar con gobernadores e intendentes la letra fina del recorte de gastos, y tratar de reconciliarse con parte del electorado de clase media que votó al gobierno y hoy está desorientado ante una situación económica compleja.

En el plano externo, y a eso se dedicó Macri ayer, el gobierno intenta tener el respaldo de la comunidad internacional en el duro segundo semestre que se avecina, y sobre todo intentar atraer inversiones.

En este sentido, los estrategas del gobierno apuestan a tres noticias: el acuerdo con el Fondo, ya concretado, y la posibilidad de que antes de fin de año Argentina se incorpore a la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico) y se plasme el acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea.

Macri justamente se reunió en Canadá con el titular de la OCDE, José Angel Gurría, y con las dos principales líderes de Europa: la alemana Angela Merkel y la británica Theresa May. El Presidente también dialogó con el primer ministro de Japón, Shinzo Abe, y mantuvo otra reunión bilateral con el anfitrión Justin Trudeau y con la directora del Banco Mundial, otro de los organismos que enviará dinero fresco al país.

La delegación argentina se trae de Canadá fotos con los líderes políticos más importantes del mundo. A la espera de que estos respaldos políticos se transformen en dinero que llegue rápido al país para sofocar la brasa caliente de la economía.