CONFLICTO

Las Fuerzas Armadas de Estados Unidos incautaron un nuevo buque petrolero en aguas del Caribe

Tras el operativo, el Comando Sur advirtió que el único petróleo que saldrá de Venezuela "será el que se coordine de forma adecuada y legal".

En una operación desplegada durante la madrugada de este jueves, el Comando Sur de las Fuerzas Armadas de los Estados Unidos interceptó y tomó el control del petrolero Verónica. La maniobra se ejecutó en el marco de las sanciones vigentes que restringen la circulación de embarcaciones vinculadas al comercio de hidrocarburos de origen venezolano en la región caribeña.

Según reportó la autoridad militar, la operación fue llevada a cabo por marineros e infantes de marina pertenecientes a la Fuerza de Tarea Conjunta Southern Spear. La intercepción se produjo sin resistencia tras el despliegue de unidades desde el portaaviones USS Gerald R. Ford (CVN 78), logrando neutralizar el avance de la embarcación de manera efectiva.

El Departamento de Defensa indicó que el buque Verónica estaba "operando desafiando la cuarentena establecida por el presidente Trump para los buques sancionados en el Caribe". Esta medida restrictiva busca bloquear el flujo logístico de petróleo que no cuente con la autorización expresa y legal de los organismos reguladores estadounidenses.

Desde el Comando Sur enfatizaron el carácter restrictivo de estas operaciones comerciales al declarar que "el único petróleo que saldrá de Venezuela será el que se coordine de forma adecuada y legal". De este modo, ratificó la continuidad del bloqueo naval operativo en el hemisferio occidental, destinado a fiscalizar la trazabilidad del recurso energético extraído en territorio venezolano.

El despliegue contó con el soporte logístico del Grupo de Preparación Anfibia de la Armada de los EE.UU., que incluyó la participación de las unidades USS Iwo Jima (LHD 7), USS San Antonio (LPD 17) y USS Fort Lauderdale (LPD 28). Estos navíos operan de manera conjunta con la Guardia Costera y el Departamento de Justicia para ejecutar las órdenes de confiscación en aguas internacionales.

Entre diciembre y enero, las fuerzas estadounidenses capturaron al menos seis buques. Entre ellos figuran el Olina, el Bella 1 (que operaba bajo bandera rusa), el Vela 1 (vinculado a Irán), además de los buques Sophia, Marinera y Skipper.

 

 La intercepción se produjo sin resistencia tras el despliegue de unidades desde el portaaviones USS Gerald R. Ford.
 La intercepción se produjo sin resistencia tras el despliegue de unidades desde el portaaviones USS Gerald R. Ford.

La escalada en el control marítimo se produjo tras el anuncio de la captura de Nicolás Maduro el pasado 3 de enero. En paralelo a las incautaciones, Washington inicó las primeras transacciones comerciales bajo un esquema de control financiero. Un funcionario estadounidense informó a la agencia Reuters que ya se concretaron ventas de crudo venezolano en el marco de un acuerdo de USD 2.000 millones, cuyos fondos iniciales están depositados en cuentas supervisadas fuera de la jurisdicción directa de Caracas.

De acuerdo con fuentes de la industria energética, la cuenta principal para la gestión de estos fondos se encuentra radicada en Qatar. Este país funciona como territorio neutral para el flujo de capitales, garantizando que los activos permanezcan bajo control de Estados Unidos y no puedan ser interceptados por terceras partes involucradas en litigios internacionales.

Desde la Casa Blanca, la portavoz Taylor Rogers definió las recientes gestiones como “un acuerdo energético histórico con Venezuela que beneficiará a los pueblos estadounidense y venezolano”. La administración Trump ha manifestado su intención de comercializar entre 30 y 50 millones de barriles de petróleo en asociación con operadoras energéticas privadas.

Finalmente, el equipo de gestión energética de los Estados Unidos ha iniciado consultas con corporaciones petroleras del sector privado. El objetivo técnico de estos diálogos es atraer inversiones de gran escala destinadas a la recuperación y estabilización de la infraestructura petrolera venezolana, la cual presenta niveles de deterioro significativos tras los años de crisis.

Esta nota habla de: