TESTIMONIO

"Volver a esos momentos duele": Nahuel Gallo rompió el silencio ante la Justicia tras 448 días preso en Venezuela

El gendarme se presentó ante la Justicia Federal argentina para denunciar vejaciones y reclamar ser querellante en la causa por delitos de lesa humanidad contra el gobierno de Nicolás Maduro.

El gendarme argentino Nahuel Gallo dio un paso clave en su búsqueda de justicia luego de permanecer 448 días detenido en Venezuela, presentándose este jueves ante la Justicia Federal para denunciar formalmente las torturas sufridas durante su cautiverio.

Gallo, quien recuperó su libertad el pasado 2 de marzo, rompió el silencio a través de sus redes sociales para explicar el peso emocional de su declaración.

"Hoy di un paso que me costó mucho: por primera vez conté lo que viví. Volver a esos momentos duele, pero hay algo más fuerte que el miedo: la verdad", manifestó.

Un reclamo contra la impunidad 

La presentación judicial no es un hecho aislado. El gendarme solicitó ser reconocido como "víctima directa" en la causa que se tramita en Argentina por presuntos delitos de lesa humanidad atribuidos a la administración de Nicolás Maduro.

"La verdad es que el régimen venezolano sí tortura, y lo sigue haciendo. No es un discurso, es una realidad que muchos hemos vivido", sentenció Gallo.

De acuerdo con la denuncia, el calvario de Gallo comenzó el 8 de diciembre de 2024, fecha en la que fue interceptado al ingresar a territorio venezolano. Lo que siguió fue un periodo de oscuridad que el propio efectivo define como un "infierno".

A los 448 días de detención los sobrellevó en condiciones despiadadas: incomunicación total, falta de defensa legal y nula asistencia consular.

Gallo: "Soy inocente, siempre lo fui"

Hasta el momento no hay detenido sin cargos claros ni información sobre su situación jurídica. El Gobierno de Javier Milei calificó el caso como una grave violación a los derechos humanos, encuadrando la detención bajo la figura de secuestro institucional.

El testimonio del gendarme busca no solo su reparación personal, sino también visibilizar la situación de otros ciudadanos extranjeros que atraviesan circunstancias similares en cárceles venezolanas.

"Soy inocente, siempre lo fui. Y este es mi momento de exigir justicia por mí, por mi familia y por todos los extranjeros que atravesamos ese infierno", apuntó Gallo, quien reafirmó su compromiso de avanzar hasta las últimas consecuencias en los tribunales federales.

"Porque mientras muchos callan, otros siguen presos, siguen siendo víctimas, siguen esperando. Justicia y Libertad", concluyó el efectivo. 

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