BONDAD

Muerte del papa Francisco: la enorme suma que donó en su último gesto de solidaridad

Antes de la muerte del papa Francisco, el obispo Benoni Ambarus se encargó de informar cuál fue la última voluntad y de cuánto es la suma que donó a un lugar particular de la ciudad de Roma.

Mientras se sigue llevando adelante el funeral del papa Francisco en la Basílica de San Pedro, se conoció en las últimas horas, una de las últimas voluntades que expresó el sumo pontífice antes de su fallecimiento ocurrido en la mañana del lunes.

La última voluntad de Jorge Bergoglio fue comunicada por el obispo Benoni Ambarus, a quien el sumo pontífice acudió para que sus últimas posesiones sean donadas a un sitio particular de la ciudad de Roma.

     

 

¿Cuál fue la última voluntad del papa Francisco?

El sacerdote informó que el papa Francisco donó 200 mil euros a una cárcel y la decisión se basó en que esa suma sea donada para ayudar a una fábrica de pastas que funciona dentro de un centro penitenciario de menores en la capital romana.

A lo largo de su papado, Francisco siempre tuvo un gran compromiso con los presos, una de sus últimas visitas antes de morir, fue durante el Jueves Santo cuando se dirigió a la cárcel Regina Coeli. En su momento, el Vaticano anunció que a pesar de su estado de salud, "el Papa Francisco visitó la cárcel Regina Coeli, fue recibido por la directora, Claudia Clementi, y mantuvo un encuentro con unos 70 reclusos".

 

"Donó 200.00 euros de su cuenta personal", expresó el obispo Benoni Ambarus, director de la Oficina para la Pastoral Carcelaria y encargado de Asuntos Caritativos de Roma. El obispo contó que mantuvo una conversación con Francisco, donde este le habló sobre la situación y el porqué de la donación.

"Le dije que tenemos una hipoteca cuantiosa sobre esta fábrica de pastas y que, si conseguíamos cubrirla, bajaríamos los precios de los productos, venderíamos más y podríamos contratar a más chicos", explicó Ambarus. A lo que Francisco le respondió "casi me quedo sin dinero, pero aún tengo algo en mi cuenta".

 

En tanto, en diciembre pasado, el sumo pontífice envió un mensaje a los reclusos de la cárcel de Sollicciano: "Deseo abrazar a todos los presos a detenidos a quienes aseguro mi cercanía humana y espiritual. Los invito a confiar siempre en Dios, Padre bueno y misericordioso".

 

Esta nota habla de: