Hermann Nitsch era principalmente conocido por sus polémicas obras artísticas, donde utilizaba fluidos humanos y vísceras como herramientas para expresar su forma de pensar el arte. Su trabajo no solo se limitó a la pintura, sino que también incursionó en la música, la moda y las escenografías. 

Nitsch nació en Viena en 1938, ya con 15 años comenzó a asistir al Instituto de Investigación y Enseñanza Gráfica de la capital austríaca. A fines de la década de 1950, sus primeras obras con temas religiosos lo inspiraron a concebir la idea de un espectáculo ritual de sangre, una obra de arte total que consistía en música, teatro y pintura combinados con el eje principal en la temática sanguínea.

El pintor austríaco fue un miembro importante del movimiento artístico llamado "Accionismo vienés" o "Aktion de Viena" que practicaba violentos rituales artísticos que involucraban sangre, heces y crucifixiones, a menudo como una declaración contra el fascismo austríaco.

El artista austríaco en sus últimos años.
El artista austríaco en sus últimos años.


Una obra clave en su carrera fue el "Teatro de los misterios de las orgías", una actuación basada en la matanza de animales y los sacrificios religiosos. Nitsch tenía como objetivo rechazar cualquier tradición estética del arte europeo.

"Quería dar a mi audiencia una experiencia sensorial directa. Las obras tenían instrucciones concretas para que los espectadores probaran, olieran, miraran, escucharan y tocaran. Entregábamos carne, vísceras y frutas a la audiencia para que tocaran y sintieran. Esparcíamos olores, quemábamos incienso y otros materiales, vertíamos sangre, combustible, vinagre, leche, orina, gasolina, trementina, amoníaco y agua caliente por todo el escenario. En todo esto consistía el Teatro de Orgías y Misterios, en superar el lenguaje", escribió en su biografía.

Otra de sus grandes obras fueron las altas paredes del Pabellón de la Secesión de Viena, en los años 70, empapadas en rojo sangre después de una sesión de "aktion painting", con escenificaciones de hombres crucificados y sesiones de tortura.

Los espectáculos más recientes de Nitsch incluyeron una exhibición en Sicilia, Italia, en 2015, que presentaba animales muertos en crucifijos, lo que llevó a grupos de derechos de los animales a acusarlo de blasfemia e incitación a la violencia.

Dos museos de Italia y Austria llevan su nombre, por lo que Nitsch quedará en la memoria de aquellos que disfruten del arte disruptivo que él predicaba.

Museo Hermann Nitsch
Museo Hermann Nitsch, Nápoles, Italia.