Erica Gomez dio a luz el 9 de febrero en el El Paso, con el detalle de haber logrado disimular su estado de gestación sin que sus familiares lo notaran.

Cuando llegó el momento del parto, la madre despojada de cualquier sentimiento de piedad hacia su descendencia, apuñaló en 9 ocasiones al recién nacido provocándole heridas profundas en el cuello y la espalda, luego lo envolvió en unas sábanas y lo dejó tirado en la calle. 

Posteriormente, fue a descansar a su domicilio, pero cuando su madre fue quien notó que sangraba mientras dormía y la llevó a un hospital, donde confirmaron que la joven había dado a luz.

Posteriormente un chico que caminaba por la zona descubrió el pequeño cuerpo de la víctima y lo reportó a las autoridades, y luego de realizar los estudios forenses determinaron que había sido asesinado.

Gomez admitió haber dejado el cadáver cerca a la casa de un vecino, y fue arrestada, permanece bajo custodia, y podría enfrentar la pena de morir por inyección letal. El estado de  Texas utiliza el pentobarbital en sus ejecuciones.