En los últimos meses, la variante del covid Ómicron dio mucho de qué hablar. Esta cepa fue una de las más escuchadas en los medios de comunicación, ya que en este tiempo fue la que más prevaleció en los contagios de coronavirus en los pacientes que incubaron la enfermedad.

Ómicron apareció por primera vez en noviembre del año pasado en Botswana y Sudáfrica, donde la variante se propagó rápidamente por toda la sociedad. Aunque fue la que produjo más casos en estas vacaciones, esta cepa mostró estar entre los números más bajos en tasas de hospitalización y muerte. Por esa razón, muchos llegaron a la conclusión que esta variante tiene efectos más leves en comparación a las otras cepas. 

 

Hanage y Bhattacharyya, el órgano de prensa oficial de Harvard, informaron que esta variante pudo haber provocado menor gravedad, ya que el nivel de inmunidad de las personas infectadas no es igual a cuando salieron las otras variantes.

Además, muchos dijeron que Ómicron produce menos síntomas por su capacidad para generar infecciones en los enfermos, inclusive en aquellos que tienen síntomas inmunitarios más fuertes. Los expertos de Harvard comentaron que la situación de Sudáfrica es completamente distinta a la de otros países del mundo.

“Debe haber un impulso renovado para vacunar y estimular a quienes aún no están protegidos, porque Ómicron no es necesariamente intrínsecamente más leve, dijo Hanage en diálogo con The Harvard Gazzette“Esto es especialmente cierto para quienes luchan por acceder a las vacunas, ya sea en los Estados Unidos o en cualquier otra parte del mundo”.

A comparación de otras variantes, Ómicron tiene menor números en tasa de hospitalización y muerte.
A comparación de otras variantes, Ómicron tiene menor números en tasa de hospitalización y muerte.

Además, también hizo hincapié en la necesidad de más tiempo y "comparaciones cuidadosas" para poder llegar a obtener un control sobre la "edad, la inmunidad preexistente, el sesgo de detección, el tiempo de retraso, la capacidad del hospital y otros factores para determinar la virulencia intrínseca de esta variante".

Luego, agregó que "dado el notable ritmo al que se ha propagado, sus efectos sociales probablemente serán sustanciales, particularmente si se considera una gravedad intrínseca que es más alta de lo que podrían sugerir las comparaciones crudas”.

 

Por otro lado, la doctora Shira Doron, epidemióloga hospitalaria y médica de enfermedades infecciosas del Centro Médico Tufts de Boston, dijo que aunque algunas características referidas a Ómicron digan que son "leves", no quiere decir que hay que "minimizar la experiencia".

En diálogo con TN, la doctora informó sobre la enfermedad "long COIVD". Ella advirtió que aquellos que tengan una enfermedad "leve", podrían llegar a tener long COIVD por seis meses o más inclusive. 

Cuando nosotros, o los CDC o los NIH, decimos ‘leve’, nos referimos realmente a que no se ha enfermado lo suficiente como para ir al hospital. Pero cuando tienes una enfermedad parecida a la gripe que te lleva a la cama, eso no es leve para ti”, afirmó la doctora.

 

La Organización Mundial de la Salud dijo que esta variante era alarmante por tener “más de treinta mutaciones en el gen de la proteína de la Espiga, además de numerosas mutaciones en otras regiones del genoma”.

“Aunque Ómicron parece ser menos grave en comparación con Delta, especialmente para las personas vacunadas, no significa que deba clasificarse como ‘leve”, dijo Tedros Adhanom Ghebreyesus, jefe de la OMS en una conferencia de prensa. Después añadió: "al igual que las variantes anteriores, causa hospitalizaciones y está matando a personas".

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