Los tornados, fenómenos naturales que solemos ver comúnmente en los Estados Unidos. Lo cierto es que tanto la costa oeste está completamente a salvo, siendo el centro del país el epicentro de de estos acontecimientos. Texas, Oklahoma, Kansas, Indiana y Florida suelen registrar números interesantes al año, por ejemplo, en el estado de la “estrella solitaria”, ocurren un promedio de 9 tornados cada 10.000 millas cuadradas cada año. 
Sin embargo, dónde no es tan común ver este desastre naturales es en República Checa. En las últimas horas el país europeo fue azotado por un tornado que azotó en mayor medida al sur de la región, dejando como resultado 5 personas fallecidas y decenas de heridos.
"Es el infierno en la tierra", declaró el gobernador regional, Jan Grolich, luego de ver con sus propios ojos las consecuencias del tornado. El ejército checo se desplegó en la zona y países vecinos como Austria y Eslovaquia ayudaron enviando equipos de salvamentos.

Esta catástrofe no vino sola, estuvo acompañada por granizo de un tamaño considerable, algunos comparaban las piedras con pelotas de tenis. "Puedo confirmar la muerte de cinco personas", afirmó Hedvika Kropackova, portavoz de los servicios locales de urgencia, quien además añadió que 63 personas se encontraban hospitlizadas, 10 de ellas en estado grave. Sin embargo, “habrá más”, añadió la funcionaria.

Incluso el propio Primer Ministro, Andrej Rabis, debió quedarse en Bruselas tras una cumbre de la Unión Europea que tuvo lugar el jueves, ya que aterrizar en su país resultaba muy riesgoso.

Segú. Jan Hamacek,  ministro de interior de República Checa, el tornado afectó a un total de 1.000 viviendas en la región del sudeste del país. Por si fuera poco, imporantes cortes de electricidad provocados por la tempestad dejaron a 78.000 hogares sin suministro. También se vieron afectados cables de alta tención que provocaron interrupciones en el tráfico de la autopista que conecta Praga, capital del país, con Bratislava, capital de Eslovaquia.

Aunque se haya cortado la luz, las cámaras de cientos de teléfonos celulares pudieron captar los escombros, incendios y árboles destrozados. Marek Babisz, adjunto al alcalde del municipio de Hrusky, aseguró que la mitad de su localidad quedó destruida. La propia iglesia municipal se quedó sin techo y perdió su campanario.

Especialistas examinaron los zonas más afectadas para golpeadas "para determinar aquellas viviendas que serán demolidas y cuáles se pueden salvar". En el ínterin se procedió a limpiar los lugares que no fueron tan afectados, con camiones que entran y salen llenos de escombros.

Ni el Castillo de Valtice, patrimonio de la Humanidad de la Unesco, salió ileso del tornado, ya que se detectaron daños en su estructura.

Así quedaron las viviendas tras el tornado