Luego de su arribo a Seúl, Santiago Cúneo, el periodista enviado de Crónica TV a la península coreana, entregó su primer informe.

En un contacto con los estudios del canal y trabajando con el camarógrafo Fabián Alaci, Cúneo describió que “nuestra tarea es poner los ojos argentinos a la situación actual de la última frontera caliente del mundo, que puede derivar en una guerra nuclear”.

Al referirse a la capital de Corea del Sur, la definió como “una ciudad maravillosa, majestuosa, moderna, casi del siglo XXIII”, enmarcada en “un país muy desarrollado, una de las primeras diez potencias económicas del mundo, cuando hace apenas algo más de 60 años atravesaba el peor de sus momentos -la Guerra de Corea, entre 1951 y 1953- y que de las cenizas se ha reconstruido, al punto de que hoy casi no conoce las necesidades”.

La otra cara

Enseguida, Cúneo aclaró que “todo esto contrasta con el hecho de que, al ingresar a la habitación de un hotel surcoreano, en la mesa de luz hay colocada una máscara de gas, como prevención ante la amenaza constante de un ataque químico por parte de Corea del Norte. Esto se debe a lo que aquí se denomina ‘la continuidad de una guerra que nunca terminó’”.

En un breve repaso histórico, el periodista refirió que Corea estuvo invadida por Japón, y en la retirada de las fuerzas de este país tras su derrota en la Segunda Guerra Mundial, hubo una transición que llevó a la Guerra de Corea y a una división en dos países que nunca se solucionó”.

Agregó entonces que “hoy, el avance misilístico de Corea del Norte, que pone en jaque al mundo entero, a la paz, es una interna coreana. Es una realidad de un mundo bipolar que sigue vivo, pese a lo que se creyó luego de la caída del Muro de Berlín”.

Cúneo precisó también que “hay un sistema comunista rígido y dispuesto a todo en Corea del Norte, al punto de haber decretado recientemente una pena de muerte contra el presidente estadounidense, Donald Trump. En este contexto, un soldado norcoreano desertó e intentó huir pasando la frontera hacia el sur, pero fue acribillado por la guardia norcoreana. Sin embargo, fue rescatado por soldados estadounidenses que están en la zona fronteriza y llevado de urgencia a un centro médico surcoreano, donde está en terapia intensiva luchando por su vida”.

Constante dualidad

“Acá se vive en una tensa calma, construyendo un futuro que no se sabe cuánto dura. Visitamos Samsung, donde uno se encuentra con cosas casi inimaginables en cuanto a tecnología, y en cuanto a las calles y avenidas de Seúl se ve un mundo de vehículos de alta gama y gran tamaño. Además, si para un porteño Puerto Madero es la cumbre de la arquitectura, al lado de todo Seúl sería un barrio del Fonavi”, sintetizó el conductor del ciclo “1+1=3”.

Indicó posteriormente que Donald Trump anunció medidas contra los misiles norcoreanos, a partir del uso de tecnología robótica y drones para contrarrestar los eventuales lanzamientos que, consideran los estadounidenses, van a producirse. Esta es la dualidad con la que viven diariamente los surcoreanos, cuyo salario mínimo les permite hasta ahorrar. Se ve mucho consumo, los shoppings están abarrotados”.

Por último, comentó que “estuvimos con el rector de Ciencias Económicas de la Universidad de Corea, con quien analizamos el futuro de reunificación de las dos Coreas, que sería la solución final para la guerra evitando la catástrofe. El coreano es un pueblo responsable de su destino. Sólo tres generaciones lo separan de los años trágicos de la guerra. Y pervive la sensación de que, en el fondo, Corea es sólo una”.