Un trágico incidente se desarrolló al sur de Bruselas, en Bélgica, cuando lo que tenía que ser una jornada de pura celebración y alegría terminó en una catástrofe humanitaria, con el saldo de seis víctimas fatales.

Según fuentes policiales, el hecho sucedió alrededor de las 05:00 locales (01:00 hora argentina) en el carnaval de Strépy-Bracquegnie, a unos 40 kilómetros al sur de Bruselas y cerca de la frontera con Francia.

Un grupo de alrededor de 70 personas se encontraban celebrando tras dos años de suspensión del evento por el confinamiento, cuando un auto a gran velocidad los embistió violentamente. Como saldo, seis ciudadanos perdieron la vida y otros 37 resultaron heridos.

 

Tras el accidente, el alcalde Jacques Gobert, se comunicó a través de una conferencia de prensa y dijo que “un auto vino por detrás a gran velocidad y embistió a gran cantidad de personas. El costo es muy alto a nivel humano”.

"Un desastre se ha producido en el marco de la organización del carnaval. El primer carnaval posconfinamiento. Catástrofe en relación al número de víctimas”, dijo el alcalde de La Louvière, el municipio que abarca la localidad que fue escenario de la tragedia.

En el marco de la misma conferencia, un médico del equipo de emergencias reveló que, más allá de las personas fallecidastenemos 10 víctimas en estado grave y otras 27 heridas más leves. Todos fueron evacuados a diferentes hospitales", dijo el profesional.

Alrededor de 70 personas se encontraban celebrando el carnaval de Strépy-Bracquegnie, a unos 40 kilómetros al sur de Bruselas (EFE).

Si bien todo lo sucedido se encuentra bajo investigación, la policía ya descartó que se tratase de un atentado: "Es un accidente, un accidente trágico. El auto atropelló a un grupo de personas e intentó proseguir, pero fue frenado por la policía", dijo la vocera policial Cristina Ianoco.

Según explicó el alcalde Gobert, que el conductor intentó escapar pero fue interceptado. "El coche estaba ocupado por dos personas que fueron detenidas", declaró Damien Verheyen, fiscal adjunto de Mons, durante una rueda de prensa en La Louvière. 

Los sujetos tienen entre 32 y 34 años. Según las primeras investigaciones, son naturales del municipio y, en principio, no tendrían antecedentes. El juez de instrucción a cargo está preparando una investigación por homicidio. 

Fue el primer ministro de Bélgica, Alexander De Croo, quien también se refirió al incidente y expresó su pesar por lo sucedido: "Horribles noticias desde Strépy-Bracquegnies. Una comunidad que se reunió para celebrar fue golpeada en el corazón. Mi corazón está con las víctimas y sus seres queridos. Todo mi apoyo va también para los servicios de emergencia por su ayuda y asistencia brindada", expresó a través de un comunicado.

Ver comentarios